Header

Google+ Badge

Leti y Sofi

Como tengo una imaginación infatigable, me gusta inventar noticias para marear a mis hermanos. Es método es este: voy por el pasillo, paso acelerado, me oyen. Me paro en seco en la puerta. Miro con consternación.

- ¿Te has enterado?
- ¿De qué?
Y ahí suelto la mayor estupidez que se me pasa por la cabeza, con voz seria y un temple inalterable. Cualquier cosa vale:
  • Que han abducido a Rita (nuestra alcaldesa) y vota en los plenos desde la nave espacial.
  • Que han descongelado al Rey Arturo y echa pestes de Ginebra.
  • Que mi madre ha pedido que le llamemos a nosequé hotel de París, que está siendo perseguida por la policía.
En resumen: historias sin gracia que sólo sirven para desquiciar a mis hermanos (que en realidad se ríen y la mayoría de veces me siguen el cuento, para qué negarlo). Luego está la segunda fase, la de la repercusión mediática. Consiste en volver a las dos horas con el móvil en la oreja fingiendo que hablas con alguien famoso, ya sea Rubalcaba, Sarkozy, Zapatero como Falete, según la historia del día. "Sí, ahora te paso a mi hermano. Sí, tranquilo, yo le aviso. Sí, sí...". Y mis hermanos miran al cielo y se preguntan porqué les ha tocado vivir conmigo. Les gusta, ¡en realidad les gusta!
Ayer fue distinto, porque en eso que El Internado estaba en anuncios y mi madre y hermana veían Hospital Central, fui corriendo a avisar de la última noticia chorra del día, que bien no era ni tan original ni tampoco inverosímil.
- ¿Os habéis enterado? ¡La Casa Real ha anunciado que Letizia está embarazada de nuevo, y esta vez de un varón!
A lo que mi hermana se gira, me mira de arriba abajo y responde:
- Eso es imposible, porque eso lo hace en el IVI y ahí no va a permitir tener un varón.
¡Ala, noticia bomba tirada por la borda! Qué mal para mi reputación de juglar idiota.
Pero me hizo gracia la respuesta de mi hermana, porque está convencida de ello. Para quien no lo sepa, el IVI es el "Instituto Valenciano de Infertilidad", que lógicamente está situado en Valencia y es un céntro único en España para que las mujeres que no consiguen concebir, puedan hacerlo. Conocidos y amigos de mi familia juran y perjuran que Letizia fue tratada en esta clínica, que tenía una ligadura de trompas de su anterior vida desenfrenada (transcribo, sólo transcribo) y que sus visitas oficiales en Fallas no eran sino una excusa mientras tenía que ser atentida por su fertilidad. Para muchos valencianos es más que oficial que Letizia ha sido paciente del IVI, pero nunca lo he oído en los medios nacionales (posiblemente lo hayan dicho, pero tampoco es que esté muy puesto), claro que por las circunstancias de su infertilidad, como que conviene más que sea secreto. Eso sí: ya que el niño va a ser a la carta, que sea niña, por favor. Hasta ahí llega el vox populi de aquí, y razón por la que mi hermana (y mi madre, otra anti-Letiziana; poniendo por medio que no somos muy monárquicos en casa, las mujeres son especialmente anti-Letizia) lo crea con absoluta convicción.

(Paréntesis: ¿por qué cuando en los programas de corazón que anteceden a los debates de política, cada vez que hablan de un cotilleo en Sevilla dicen "toda Sevilla lo sabe"? Me imagino muy cotillas a los sevillanos, ¡pero muy! Y si yo fuese sevillano y no me enterase de todo eso que se supone que sé, me sentiría un puto apátrida, ¡que sí!)

No sé si habéis leído las últimas declaraciones de la Reina Sofía, que igual podrían llamarse las primeras. Entiendo por qué no habla la mayoría del tiempo, porque el libro-entrevista no tiene desperdicio. Los medios han usado de titular su oposición a los matrimonios gays (y si ella pensaba que no le iban a costar caras esas declaraciones, se equivoca) pero la verdadera perla desde mi punto de vista es la referente a la asignatura de Religión. Porque si bien yo estoy a favor de que se imparta en los colegios (además que Educación para la Ciudadanía, ¡qué manía a buscar sustitutos y no combinaciones!), mi defensa es porque la religión es cultura y no puede negarse esa cultura así por así. Pues bien, la Reina Sofía también está de acuerdo, pero sus motivos son distintos, más creacionistas que humanistas:
"Se ha de enseñar religión en los colegios, al menos hasta cierta edad: los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida".
¡Toma, Paloma, pastillas de goma! Anda, cállate, cállate. No hay que ser muy listo para saber qué te va a decir tu marido cuando se entere. Que él opina igual, muy posiblemente, pero se lo calla por la cuenta que le trae. Gracias a que el psocialismo español es monárquico, aunque parezca y es incoherente, os tendremos viviendo del bote por mucho más tiempo. Eso sí: con rumorología, que es lo que le da vidilla al asunto. Cosas del IVI, de camas separadas y Bárbara Rey. ¿Cómo no nos vamos a interesar por la vida de alguien a quien mantenemos? Cuestión de reciprocidad, claro que sí.

La Bolsa

No me gusta hablar de lo que no entiendo. Por eso no hago análisis de la Bolsa, y me pierdo con la macroeconomía. Me pregunto cuando dejarán de sacar en los noticiarios que el IBEX sube o baja: vamos a pasarnos así dos años, a base de engañabobos; sería un detalle que dejen de aburrirnos en las sobremesas.

Entre papeles (iii)

Llevo más de una semana sumergido entre papeles. Son apuntes de lo que sucedería en cada una de las partes de la saga, fichas de personajes, borradores de capítulos completos (la mayoría datados de 2004), principios alternativos, finales alternativos, referencias históricas (las que menos, pero necesarias), listas de aquí y allá, calendarios, horarios, croquis de aulas y hasta el plano de una casa. Estoy decidido a escribir JWG#1. Se acabaron las prórrogas. Ya toca lanzarse a la piscina.

Llevo trabajando en JWG desde hace el 2003, cuando se me ocurrió la idea, y desde entonces la historia no ha hecho más que crecer y crecer. Más de cinco años desde entonces, así que podéis imaginar cuanta información tengo guardada. De hecho las cuatro novelas que he terminado son posteriores, aunque las haya escrito primero (y entiéndase por escribir "terminar el primer borrador". Un borrador autosuficiente y autoconclusivo, eso sí. Errores de redacción aparte).
Esta historia es una saga, con un arco argumental que envuelve los seis libros y luego arcos argumentales independientes para cada parte. Hace meses renuncié al arco argumental que siempre había pensado para el primer libro en favor del tercero, pero necesitaba un nuevo arco argumental para el primero. Entonces tuve una idea y la desarrollé mucho. Estaba medianamente satisfecho. Pero estos días he perfilado, desarrollado y enrevesado esa trama, con más detalle que cualquier otra cosa que haya escrito nunca. Estoy muy satisfecho de la planificación.
Me gusta que mis historias tengan misterio. BeP y S.F.I. no tenían, pero sí EPdM y HdOP. Lo que he aprendido con esas novelas es que un sólo misterio no es suficiente para la novela, sino que tiene que haber más, y que las incógnitas tienen que empezar desde las primeras páginas: siempre he tenido un problema escribiendo primeros capítulos: me empeño tanto en presentar a los personajes que olvido la trama por completo. Dejo eso para el segundo capítulo o más adelante.
Estoy contento, porque creo que esta vez sí voy a escribir JWG#1. No sólo tengo todos los misterios de la historia, sino dónde va cada pista (ayer leí un consejo de Agatha Christie con el que coincido completamente: en una buena novela de detectives, el lector tiene que saber lo mismo que el detective) y los ganchos y pistas con las siguientes novelas, que ya están pensadas en líneas más o menos generales. Ya veremos si hay suerte, o si de nuevo fracaso escribiendo esta primera parte (como he fallado cada vez que he intentado escribir por fin una de las partes de mi saga de fantasía, que lleva todavía más años en mi cabeza). Es la tercera vez que escribo sobre la época de los papeles en este blog, y la primera terminó bien (terminé HdOP) y la segunda mal (abandoné LGdP, pero en su lugar tomé S.F.I.). La diferencia con todo lo demás es que JWG lleva más planificación que ninguna otra, y que además tiene continuación. Además, que no es la primera vez que tengo que abandonar el manuscrito. Deseadme suerte. Ya veremos si sale esta vez.

Creencias erróneas (i): el Planeta es un pastón

Déu meu, no tengo perdón de Dios. Abro nueva sección bloguera, al lado de la de Bestiario Moderno, y esta vez es para desmontar algunas de las creencias que más nos creemos y sin embargo, más equivocados estamos. Apuesto a que no faltarán personas que sí sepan la verdad, y me lo dirán y recordarán (¡Dios les libre de ser unos incultos!), pero como yo me incluyo en ese glorioso saco de la gente corriente no dejo de sorprenderme de lo equivocado que estaba con algunas informaciones. Tengo varios temas para esta sección, creedme. Algunos os sorprenderán tanto como a mí: otras lo sabréis desde siempre. No tiene mérito.


En las últimas semanas, cuando los de El Templo leíamos y comentábamos el artículo de la revista sobre cómo publicar una novela, me sorprendió mucho descubrir que el premio Planeta, de cuyos 601.000€ tanto se hablan, en realidad no tiene ningún premio en metálico. La cochina verdad es que no te pagan ni un duro por el premio, ni al ganador ni al finalista. Quizá ya sabías esto. Pero si eres de los míos, te sorprenderá el dato.
Los 601.000€ son un adelanto de los derechos de autor. No es un dinero extra que te den por ganar el Planeta, ni de lejos. Es el dinero que ibas a cobrar después, sólo que te lo dan antes. En realidad todas las editoriales importantes dan adelantos a sus autores, para no tener que esperar a las ventas, y la única diferencia con el Planeta es que el adelanto es más sustancioso, pero es un dinero que ibas a cobrar de todas formas a final de año. De hecho, el ganador del premio Planeta no ve ni un duro de los primeros 601.000€ que genero su libro en derechos de autor, en tanto que ese dinero ya lo había cobrado. Para que os hagáis una idea: si el libro Planeta cuesta 20€ (por ahí suelen ir los tiros - dejadme que simplifique las cuentas), su autor no tendrá derechos de autor de los primeros 300.500 ejemplares (en tanto que su beneficio es del 10%), ya que la editorial se los pagó con el adelanto también-llamado "Premio Planeta". Resumiendo: que si ganas el Planeta tienes que esperar a ganar 300.501 ejemplares para ver los primeros beneficios de tu libro. A muchos les podrá parecer injusto, y un fraude (yo creía, como muchos, que el premio en metálico nada tenía que ver con los derechos de autor), pero también hay que contar la otra cara de la moneda y es que muy pocos libros venden más de 300.000 ejemplares en su primera edición, ni siquiera en toda su existencia, y el Planeta se quiera o no da una promoción de aúpa.
Pero esto que pasa con el Premio Planeta sucede también con cualquier otro concurso organizado por una editorial: desde el Premio Nadal hasta el Barco de Vapor: ningún autor gana dinero por un premio que le da su propia editorial. Siempre son adelantos de un dinero que le corresponde por derecho propio, aunque insisto: un premio da una promoción que tampoco puede ser despreciada.
Ahora bien: definitivamente, los premios que sí dan dinero al autor son los que no organizan editoriales. El Premio Nacional, por ejemplo: su bonificación es íntegra para el autor, sin mezclar asuntos de derechos de autor. De hecho, no sé dónde decían hace poco que España es el único país que se toma en serio premios otorgados por las propias editoriales. Eso en el extranjero huele a tufo tufo. Me queda una duda: ¿los Premios Nacionales están exentos de impuestos?
Mucho por hoy. Es curioso cómo funcionan los concursos editoriales. ¡Y quién pueda decir que los escritores se hacen ricos!

La Ley del Corazón

Me gusta criticar. Sí, mucho, tengo un espíritu crítico infatifable que no hay modo de parar. Pero también me gusta decir cómo habría hecho yo las cosas, porque este mundo no se construye sin ideas. Cuando esta mañana volvía a escuchar en televisión ese eterno debate de dónde termina la libertad de prensa y empieza la intimidad, con famosos de turno exigiendo sus derechos, me daba cuenta de lo complicado que es determinar el qué y el cómo.

A mí no me produce lástima aquel que hace una exclusiva máximo una vez por lustro y luego se queja de que el resto del tiempo le persiguen los periodistas. Me produce lástima el que jamás vende su vida: ese merece mi respeto, y no el que flaquea cuando ve que no llega a fin de mes. Dado que los famosos se creen con derecho de trocear su vida y dar sólo lo que les conviene, mientras que los reporteros insisten en que sus vivencias son de interés general, establecería un punto muy claro que debería contentar a todos: si un famoso no habla de su vida privada, ni cobrando ni gratuitamente, la prensa no podría perseguirle jamás. Si lo hace, aunque sea en la calle en un arrebato o con el interés secreto de promocionar su nueva película, disco o serie, para mí ese famoso ya estaría legalmente dentro del circo mediático, y no tendría derecho a exigir tutela por su intimidad. Sería el famoso, siempre, el que decidiese si entra o no en el juego. Pero si lo hace, lo hace con todas las consecuencias.
Con una condición: la ley debería marcar plazos. No se trata de ser extremistas, y esta ley del corazón tendría que determinar el tiempo (semanas, meses, años) por el que el famoso podría ser perseguido y preguntado. Una vez pasado este tiempo, estipulado por la ley, el famoso volvería a disponer de su total intimidad, con la tranquilidad de poder ir por la calle sin ser acosado. Siempre sería el famoso el que decidiese sobre su propia vida privada. Pero o todo o nada: no vale vender la boda y pretender que los medios no se interesen por el divorcio. Hipocresías ninguna, una ley sí.
Y lógicamente, siempre con una justa excepción en la ley: la de la familia real. Desde el mismo momento en que reciben dinero de nuestros impuestos por sus vínculos familiares, los ciudadanos, al que le interese, tiene derecho a conocer el estado de esos vínculos. Y si no gusta, república. Tonterías ninguna.
¿Qué famosos apoyarían esta ley? ¿Cuantos celebrarían el día en que los periodistas dejasen de perseguirles y cuantos otros romperían con su intimidad al primer minuto?

Cumbres borrascosas (para algunos)


* Fue un error no invitar a España. Quise disculparme y rectificar pero cuando llamé a Zapatero, me dijo: "Lo siento, pero no entiendo inglés".

Relato: De profesión, famosa

Estoy haciendo limpieza de habitación y he encontrado una barbaridad de relatos breves, género que apenas he tocado en los últimos años porque sinceramente, se me da fatal escribir historias autoconclusivas en un par de páginas. Ésta la presenté a un concurso de relatos de la semana cultural de mi ex-Universidad, y definitivamente no gané nada (tampoco les culpo). Luego me han contado lo amañado que estaban esos concursos, así que no volvería a tomarme las molestias. Bueno, aquí va. 9 de Mayo de 2005,


DE PROFESIÓN, FAMOSA

Jessica Bildán Romero nació en la primera plana de las revistas del corazón, o al menos eso es lo que le gustaba decir. Hija de un archiconocido torero andaluz y una cantante de coplas de cuestionable talento, se crió entre focos de televisión y micrófonos de radio. La niña heredó el desparpajo de su madre y la técnica del toreo de su padre, artes que nunca dudó en emplear a fondo para vivir en el objetivo de la cámara y esquivar aquellas preguntas que no le interesaba responder. Jessica adoraba ser la noticia: el primer suspenso, el primer beso, el primer desengaño amoroso... todo era noticia si se trataba de la pizpireta, simpática y graciosa Jessica Bildán. Y si por circunstancias de la vida lo que le acontecía no llegaba a los medios, ya se encargaba ella de que no quedase periodista sin informar ni fotógrafo para el que posar, cómo no, in fraganti.
Con unos progenitores tan ocupados en sus labores, no es de extrañar que la joven buscase en otros lugares la atención que no recibía en casa. Y dónde mejor que en las revistas del corazón. Cuando cumplió los dieciocho años tomó la decisión más importante de su vida: a qué se iba a dedicar. Mientras sus amiguitas se debatían entre la medicina y el derecho, ella no se lo pensó dos veces. Se replanteó sus días de famosilla esporádica y llegó a la conclusión de que tenía que trabajar en algo serio. Desde entonces, sería famosa profesional.
Jessica fue feliz por mucho tiempo. Hablasen bien o mal de ella, lo importante era que hablasen. ¡Qué grandes días aquellos! Las revistas del corazón dedicaron números especiales a su affaire con cierto futbolista inglés, y no quedó plató en España en el que no hubiese revelado lo más tenebroso de aquel accidente de coche en el que se rompió una uña del pie recién pintada. Hasta la prensa extranjera hizo eco de su generosa donación a Peluqueros Sin Fronteras. ¡Qué decir de los debates televisivos! Los programas en horario infantil se rifaban las intervenciones de la siempre interesante Jessica, donde declaraciones íntimas y duras acusaciones contra otros famosillos de turno acababan, tarde o temprano, en los Juzgados.
El día más feliz de su vida fue el de su quinta boda. Entonces, Jessica Bildán era tan popular que su enlace fue emitido por la televisión internacional y superó con dos puntos la audiencia de la final de la Copa del Rey. Con quién se casase era secundario - a fin de cuentas, la exclusiva del divorcio ya estaba vendida-. Lo importante era no ser nunca olvidada. Nunca.
Así fue la vida de la popular Jessica Bildán, siempre como ella quiso que fuese: un auténtico reportaje a todo color, donde los maridos, lloriqueos televisivos y embarazos sospechosamente interrumpidos se sucedían como fascículos de un coleccionable de kiosko.
Pero hasta a la flor más llamativa del jardín le llega su momento. A punto de cumplir los sesenta y tres años, Jessica, la que fuera la más querida de España, se convirtió en un juguete roto. Sus accidentes con el secador sólo ocupaban media columna en la sección de Crónicas, los romances ya no eran tomados en serio y qué decir de sus embarazos. Una estúpida reportera de Corazonadas se había atrevido a escribir que si Jessica Bildán hubiese tenido todos los hijos de los que había jurado abortar, tendría suficiente descendencia como para formar un escuadrón del ejército propio, con cocinero incluido. Y entre tanta desacreditación, la que fuera la reina del papel cuché fue perdiendo admiradores, y ningún programa pagaba ya por sus exclusivas.
Lo intentó todo. A fin de cuentas, prefería la muerte a caer en el olvido. ¡Ella, que su quinta boda fue un hito en la historia de la televisión! ¡La misma Jessica Bildán, que reconoció sus problemas con el alcohol para la revista Adiós y todavía no se había publicado un número del que se imprimiesen más ejemplares! Tenía que hacer algo, y hacerlo ya. Cogió el teléfono inalámbrico y llamó a un viejo periodista con el que había concertado varios montajes. Le propuso algo a lo que no se podía negar. Pero el reportero colgó enseguida, alegando que el mundo del corazón necesitaba sangre nueva. "Fuiste grande, querida, muy grande. Pero debes hacerte a la idea de que tú época ya pasó. Ahora se llevan más otros bombazos, como lo de hijos secretos y los transexuales. Cuestión de modas, querida".
¡No! ¿Es que el mundo se había vuelto loco, que no se interesaba por su vida? ¿Qué tenía que hacer para volver al candelero? Durante el mes siguiente ideó mil planes. Todos acabaron en el traste. Las cadenas de televisión no la invitaban ni gratis, y el programa Tomates casposos no hizo ni una sola mención a su persona cuando le embargaron la casa. ¿Era cierto que su fin había llegado?
Sólo quedaba una solución. Drástica, pero efectiva. Si no funcionaba eso, ya nada le devolvería a la palestra. A las ocho y media de la noche, Frida, la criada, cerró la puerta de la casa. Bajó a la calle malhumorada. Aborrecía a su jefa y su sueldo era una miseria. Pero tenía que hacer algo para traerse a sus niños de Armenia, y ese dinero, por poco que fuese le servía para ir tirando. Jessica esperó a encontrarse sola para llevar a cabo su plan, cuando la estúpida chacha no pudiese incordiarle.. Tres pastillas verdes, media docena de las blancas y una copa de coñas. Con eso sería más que suficiente. Se lo tragó todo seguido, saboreando con gusto la pócima del éxito. Para hacer tiempo encendió la televisión por última vez y puso uno de esos programas de cotilleos. A la mañana siguiente sólo se hablaría de su suicidio, y ella volvería a ocupar todas las portadas de las revistas del corazón. ¿Quién decía que Jessica Bildán había pasado de moda? Su naciomiento fue noticia. Su muerte no podía ser menos.
Jessica Bildán Romero dejó este mundo con una sonrisa en los labios, satisfecha consigo misma. Volvía a los medios. Quisiesen o no, tendrían que hablar de ella. Su plan iba a ser un auténtico éxito.
Cuando Frida encontró el cadáver doce horas después, ahogó un grito y corrió a llamar a la policía. Los ojos de una Jessica Bildán inerte no se separaban de la pantalla de la televisión, y sólo cuando un agente se atrevió a desenchufarla, la vieja gloria dejó este mundo para siempre. Su cuerpo fue llevado al tanatorio, y nadie veló por su alma. Pero el macabro plan de la aspirante a estrella funcionó. Su nombre, con los dos apellidos, volvió a aparecer en la prensa. Había hecho su sueño realidad, su muerte no había sido en balde. Bajo un anuncio de pañales ultra-absorventes, y entre dos artículos de opinión, una diminuta esquela de dos líneas rogaba que se rezase por su alma. Fue la criada quien la pagó, con lo poco que tenía ahorrado. Esas navidades no pudo traerse a sus hijos a España.

Ateísmo

Me entero hoy que una asociación pro-ateísmo de Reino Unido ha puesto publicidad en los autobuses que dice "Probablemente Dios no exista. Ahora deja de preocuparte. Disfruta de tu vida".

Si la fe se tiene que llevar por dentro, el ateísmo igual. Qué amargado y sufrido tienes que estar para promover y pagar por ese anuncio. Qué poco disfrutan de la vida algunos, que el viernes que viene han quedado en la puerta de un colegio para decirle a los críos que los Reyes Magos no existen. Así los niños dejarán de preocuparse.
No creo en Dios, pero sí creo en la fe de las personas que creen en Dios. La fe mueve montañas, y la esperanza puede ayudar mucho a las personas. Hay distintos tipos de fe: no admiro nada la del puritano, enfermo por no ofender a Dios, pero sí la fe del tipo que confía en que las cosas puedan mejorar: porque a veces es esa fe la que cura un cáncer, cuando la enfermedad necesita mucho del optimismo del paciente. Hay personas muy desgraciadas que siguen sonriendo por su unión con Dios. Personas dedicadas a los pobres y desvalidos sólo porque sienten que Dios se lo ha perdido, cuando ni el Estado se responsabiliza de los necesitados. Personas que hacen cosas maravillosas, y que ni nos enteramos, personas de las que yo no me reiré jamás porque no podría ser tan miserable. Quizá sea verdad que Dios no existe, pero sí existen los milagros que hacen los que le tienen fe. No milagros espirituales, sino hechos diarios que ayudan a que el engranaje de este mundo se mueva. Esos merecen mi respeto. Y también el de los ateos, si pueden, que dedican su dinero a cosas mucho más inútiles que mejorar el mundo.

Ni machistas ni racistas

Qué huevos tienen los británicos al acusar a los españoles de racistas. Ellos, precisamente ellos, a nosotros, precisamente a nosotros. Digan lo que digan, creo que debemos estar orgullosos del recibimiento que hemos dado a los inmigrantes, que si bien la convivencia no ha sido siempre perfecta (nada lo es) no existe el racismo de otros lugares que presumen de mucha más tolerancia. Tampoco creo que sea por eso de "España es un país de emigrantes", porque es falso. España fue un país de emigrantes, pero se fueron, por lo cuál lo que nos queda es de los que volvieron - y no fueron todos, ni mucho menos. Si no pensad en vuestros árboles genealógicos y decidme cuantos ancestros fueron a Francia y volvieron, o a cualquier otro país. Si ese es vuestro caso, sois una excepción.

No, lo que pasa es que en España somos tolerantes. Somos mucho más tolerantes de lo que nos creemos. Hemos sido malos, pero ya cambiamos a bien y sin embargo nos seguimos creyendo nuestro rol del pasado. Los treinta años de democracia, incluso un poco más si tomamos en cuenta la dictablanda, no sólo han servido para subir peldaños en los países industrializados sino también en los de tolerancia y respeto a los derechos individuales. En muy poco tiempo hemos pasado de ser deleznables a ejemplares. Hay ejemplos de racismo en los estadios, pero tan aislados que la sociedad los denuncia en su conjunto. Los partidos que promueven el racismo no consiguen ni un sólo escaño (y mirad LePen, en un país como Francia, que sacó unos resultados muy muy importantes). Lo mismo con el machismo: es un mal mucho menos representativo de lo que los medios nos quieren hacer creer. Ya está bien de pensar en nuestro país de un modo tan negativo: no sólo no somos todo eso de lo que nos acusan otros países, sino que además tenemos mucho que enseñarles en lo que a libertades se refiere. España ha hecho un trabajo impresionante en integrar a los inmigrantes, y los inmigrantes en integrarse. Me creo que exista anti-islamismo. ¿Pero racismo y machismo? Nada como para tener que avergonzarnos en conjunto. Yo no siento vergüenzo por lo que hagan tres miserables del barrio. Siempre se dice lo malo, pero ni rastro de lo bueno. Ni machistas ni racistas, que se enteren ya. Que lo que hemos cambiado nosotros en tres décadas no lo ha podido nadie.


- ¿Eso es lo que queremos? ¿Estudiar una carrera que nos llevará a un trabajo de mierda, para pagar una hipotética de mierda, con unas aspiraciones de mierda?

- Precisamente por eso estudiamos: cuanto más tiempo pasemos en la universidad, más tardará en llegar la mierda de después.

Pero qué narices, ¡es una buena noticia!

Voy a poneros en situación: mientras escucho La femme chocolat de fondo, estaba probando opciones de búsqueda de Google Search. En una de esas veo eso de "descubre qué webs enlazan a la tuya", y encuentro ésta por casualidad. A primeras pienso que es alguien que me tiene en sus enlaces de blogs que frecuenta, pero no: se trata de una selección de los mejores blogs de política de 2008, votados por Bitacoras.com (el sitio número uno en blogs, eso dicen). La info viene de esta noticia en el 20 minutos, que ya cuenta un mes pero de la que yo no tenía ni idea. Crónicas Salemitas aparece en el noveno lugar como 'Mejor Blog de Política'.

No sé cómo funciona el concurso, porque en la tercera clasificación hay más participantes y sin embargo mi blog no aparece por ninguna parte. Pero al menos es una ilusión teniendo en cuenta que no espero nada por escribir aquí, y significa mucho para mí que hubiese lectores que me votaron en su día, a pesar de que ni mencioné estos premios ni mucho menos pedí el voto. No sé cuantos serían los que me votaron, si tres o diez, pero lo agradezco. Más por lo simbólico que por lo otro, porque sinceramente no entiendo la metodología del concurso.
No sé si este blog es lo que se puede decir "político". Dedico muchas entradas a la política, pero espero al menos haberme curado de "sectario" (y haber demostrado a izquierdas y derechas que ni las derechas ni las izquierdas son tan malas como las pintan en los cuentos; y tampoco tan buenas). Pero este blog también es de literatura, de cine, de experiencias personales y de paranoias mentales. Es un honor que alguien vote mi blog para algo, de motu propio y sin sincronización. Crónicas Salemitas tiene un promedio de unos 120 lectores únicos al día, y aunque obviamente eso no se traduce en comentarios escritos, es mucha más gente de la que podría invitar a comer paella en mi casa. Como no sé cómo daros las gracias, cuando a la gran mayoría ni siquiera os conozco, daros por agradecidos. Aquí seguiremos, quejándonos del mundo y diciendo cómo lo hubiésemos hecho nosotros. Sed buenos.

La chica nueva de la banda

Naturalmente, tenía que ser noticia.

¿Cómo no iba a serlo? El grupo, después de muchos años de éxitos, cambiaba su voz femenina por una nueva completamente desconocida. Ella era esa voz. Era natural que todos quisiesen saber su nombre, sus aficiones, incluso lo más turbio de su pasado.
Dedicó meses a mejorar su afinación. Hasta los pájaros se apareaban con sus gorgoritos. No sólo preparó sus cuerdas vocales para el estreno: también lo hizo su mente, tan temerosa, que no sabía cuales iban a ser las reacciones. Se concienció para el mayor de los fracasos, cuando el público dijese aquello de "me gustaba más la anterior". Y también, para qué mentir, imaginó que su camerino se llenaba de rosas y todos opinaban que el grupo había mejorado con el cambio, todo elogios. El miedo estaba presente, pero también la emoción: quería saber qué le sucedería, qué diría la gente, qué le depararía a ella ese gigantesco universo de la música, ella, que era la nueva en una banda que ya había tocado el cielo.
Pero Lydia Rodríguez no recibió ni aplausos ni abucheos. Sólo la más indiferente reacción del público. Estaban todos en otra sala, impacientes, esperando a escuchar a una tal Leire, que se estrenaba en La Oreja de Van Gogh. Nadie fue al concierto de Presuntos Implicados.

Uno nuevo en El Templo

Desde hace ¿un año ya? realizo discretas colaboraciones en una revista online gratuita, El Templo de las Mil Puertas, que ha sacado ahora su número seis. Es una publicación sobre literatura juvenil, de hoy y ayer, totalmente independiente y con mucho trabajo detrás. A mí particularmente me gustan los reportajes (que en el 6 viene uno muy interesante de cómo publicar una novela), las entrevistas a autores españoles y extranjeros (acostumbrado a usar siempre lo "hispano" sobre lo "español", se me hace raro el cambio de mentalidad), las fotos de sus estudios (puro espíritu cotilla), autores de ayer (que en este número me he encargado de Frances Hodgson Burnett, pero hace meses fue de Roald Dahl, el gran Roald Dahl) y Libros olvidados, que repasa grandes títulos que han despreciado las editoriales, hasta el punto de estar descatalogados. Tampoco le hago ascos a la sección de libros extranjeros, que seguramente tendrá más de un lector editor (por la cuenta que le trae...).

En fin. Es un proyecto bonito y sobre todo, necesario. No había publicaciones de literatura juvenil. El Templo está para llenar ese hueco, que tantas revistas de adultos que hablan de que los jóvenes no leen insisten en ignorar. Un poco hipócritas ellos, ¿no?

iGoogle

El otro día entré por casualidad a mi cuenta de iGoogle, de la que no tenía noticia. Me dio miedo. Mis correos privados, documentos que había olvidado (incluso borradores completos de novelas), historial de búsqueda (ni sabía que existía este archivo), imágenes de Picasa, blog, estadísticas... por no mencionar que cuando entro en Google Maps la flechita se coloca directamente en mi casa.

Es escalofriante. Google colaboró con el gobierno chino, lo que prueba que anteponen el negocio a la ética. La información que puede dar de sus ciudadanos es alarmante. ¿Cuanta fe tenemos en el buscador de buscadores?

Nota mental: Tengo que conseguir este póster, para cuando tenga mi propia casa (esto y hacer el lienzo que diseñé el otro día, que me tiene entusiasmado).

Con el tiempo

Con el tiempo me he dado cuenta que en realidad me es igual si Cataluña quiere ser independiente, como si lo quiere ser el País Vasco. Realmente, apoyo su derecho a decidir. No lo hago por la boca grande, ni de boquilla, pero lo cierto es que no tengo una opinión totalmente formada al respecto porque siento que no es un problema que vaya absolutamente conmigo.

Con el tiempo me he dado cuenta que lo que me da miedo de los nacionalismos es la lengua. La revancha. Que por culpa de un dictador que arrinconó unas, los otros quieran liquidar a la otra. Eso es lo que me preocupa, y que en mi opinión trasciende mucho más de la nacionalidad que ponga en tu DNI o en el mío. Ese odio que se está sembrando en algunas regiones, que pretenden hacer del castellano una lengua extranjera a la altura del inglés o francés, como si no fuese con ellos. Es un germen que me preocupa. Me da igual, o no me importa tanto, que se declaren independientes. Que sea lo que su pueblo quiera, libre y democráticamente (importantes estas dos palabras). Pero que no acaben con las lenguas. Con ninguna. Que no pretendan expulsar al castellano, porque eso es lo que de verdad me preocupa. Cuanto más renuncien a ello, más nos costará entendernos. Y esto irá a peor. Por eso me siento tan hermanado con América Latina. Porque mi primera patria es el castellano. Mi patria puede y quiere convivir con el valenciano. ¿Por qué otros renuncian a ello? ¿Por qué hay tanto rencor en sus venas? ¿Qué daño puede hacer la convivencia entre dos idiomas?

Dan Brown

¿Quién habla a estas alturas de El Código Da Vinci? ¿Alguien de los que decía que era su libro favorito lo sigue diciendo? Si es que sí, ¿ha leído algún otro libro desde entonces?

Menudo fenómeno de feria. Tanto Dan Brown por aquí, Dan Brown por allá, y ya nadie se acuerda del libro ni su autor. Decían que el fenómeno Harry Potter y J.K. Rowling era el mismo... pero eso es lo que hubiesen querido.
Me sorprendí hace poco cuando vi una lista de los escritores más ricos, porque el segundo puesto lo ocupaba el norteamericano James Patterson (por encima de King, de Follet, García Márquez y cualquier otro best-seller que se te ocurra). Me pregunto cuántos ejemplares habrá vendido en España. Supongo que los que compró él cuando vino de vacaciones a Benidorm, porque aquí es un completo desconocido. Quizá me equivoque, pero os aseguro que en una conversación literaria de hace días nadie tenía ni la más remota idea de su existencia. Viendo su bibliografía tampoco me suena más.
Aunque seamos honestos: si los escritores tuviesen que hacerse ricos por lo que se vende en España, país de ¿Quién se ha llevado mi queso?, irían fritos. ¿Cuanto espacio dedica la televisión a la literatura? ¿Imagináis una sección de recomendaciones literarias en AR? Difícilmente...

Los Planeta

Ayer se anunciaron el ganador y finalista del Premio Planeta 2008, que no sé si será el más prestigioso pero sí el más rellenito y popular de las letras hispanas. Y me quedé a cuadros, de verdad, cuando conocí los dos premiados.

Fernando Savater y Ángela Vallvey.
A uno le dediqué una entrada aproximada hace tiempo, cuando anunció la creación de UPyD junto a Rosa Díez. A la otra la veo continuamente en los debates políticos de Las Mañanas de Cuatro, que son los que más me gustan (¡porque duran más!).
Creo que nunca he leído un Planeta, o por lo menos no me he enterado. La Sombra del Viento fue finalista, y siendo Ruíz Zafón un desconocido por aquel entonces (y lo era: publicar juvenil en Edebé no te convierte en un "planetable") me hace pensar que el concurso no está tan amañado como nos dicen continuamente. De Fernando Savater no he leído absolutamente ninguna novela, así que no sé cómo se moverá por esos lares. Igualmente me alegro por él, porque lo veo un filósofo cuerdo y coherente. Con Pombo en el jurado, la foto de familia casi parece un mítin de UPyD. Sólo faltaba Rosa Díez de por medio.
Ángela Vallvey puede llamarse de mil maneras, porque la reconocí por la foto. Sí, me puede sonar Ángela, pero no hubiese dicho jamás su apellido. Me quedé todavía más sorprendido que con el premio de Savater, porque no tenía ni la más remota idea de que fuese escritora. Por lo visto ya tenía un Nadal a sus espaldas, y es de esas que "empezó en juvenil y pasó a adultos", que me hace desconfiar un tanto. Ángela Vallvey se sienta en la derecha de las mesas políticas, porque es de las que defiende a capa y espada a los dirigentes del Partido Popular. Ya dije el otro día que quería escribir un artículo sobre estos debates, pero el Planeta me ha hecho adelantarme. Ángela es una pésima oradora, que no sabe hilar sus ideas, y no convence ni a los suyos. De hecho, y con malicia, cuando me preguntaba qué podía hacer una persona tan poco locuaz en un debate como ese creía que era un plan maquiavélico de PRISA para que nadie pudiese defender al PP como es decente. Ángela Vallvey es de pensamiento lineal, PP sí y PP también, y perfectamente podría ser una militante del partido. Es a la derecha de la mesa lo que Maria Antonia a la izquierda: convencidas de lo suyo, que jamás hacen un mínimo de autocrítica (con la diferencia de que Maria Antonia, para colmo, es grotescamente maleducada). Por eso estoy tan sorprendido de que haya sido finalista del Planeta, y aún más, de que sepa escribir: y con esto no quiero insinuar que no lo sepa, sino que me deja claro que las artes oratorias no tienen nada que ver con las escritas. Supongo que Vallvey será buena escritora, no lo sé. Tengo hasta curiosidad por leer algo suyo, después de tener opiniones tan negativas de sus debates políticos.
Y esos son los ganadores de 2008. Un fundador de UPyD y una defensora ferviente del Partido Popular. Como el PSOE insiste en llamarlos a todos fascistas y retrógrados, me pregunto qué pensarán de esto. Tan convencidos ellos de que son los únicos que hacen cultura, esto les habrá sentado peor que una patada en los cojones. Que encefaloplano el que crea que la literatura, música o teatro sean exclusividad de la izquierda. Eso es sectario.

Into the galaxy - Midnight Juggernauts

¿Mola o no mola? Que si mola, dice. Pues claro que mola. ¿Qué recomiendan de música electrónica? ¡Cada día soy más chungo, joder!

Apéndices

No sé qué no he criticado todavía de los vicios del mundo editorial: portadas de películas, sinopsis destripantes, ediciones anotadas y hasta páginas repetidas. Cuando el otro día terminé Los renglones torcidos de Dios (que tiene un título absolutamente genial, y la historia también está muy decente - aunque parece que los diálogos de los primeros capítulos los escribió otra persona, porque son ridículos e inverosímiles) me encontré con uno de esos dichosos apéndices que la editorial o el autor colocan para facilitar la lectura al lector, de no ser porque para cuando te enteras que existen esos apéndices ya has terminado la novela. ¿De qué me sirve a mí una guía de personajes después de 400 páginas conociéndolos con profundidad? ¿O una explicación de medidas, como en Juego de Tronos, si no me avisan desde el principio que la puedo encontrar al final? Supongo que todo este tipo de anexos, que mil tipos y colores (seguro que se os ocurren unos cuantos), vendrán de perlas a los que se enteran a tiempo que existen, pero yo tengo la mala costumbre de leer de principio a fin y no me entero de si hay material extra hasta que termino el libro. Además, que algunos de estos anexos tienen trampa: te pretenden ayudar con la lectura, pero hay casos en los que te describen historias enteras. ¿Por qué en qué momento se supone que te tienen que ayudar? ¿Al principio o al final?

Si van a poner estos apéndices al final, o bien avisan o se ahorran el papel. Sólo los que no pueden resistirse a leer las últimas páginas se enteran de esto. Qué malgasto de tiempo y de recursos.

Agua: cuál y quién

El asunto del agua vuelve a estar en el centro de la pista por el Estatuto de Castilla-La Mancha, en el que se atribuye las responsabilidades del agua. Vuelven los fantasmas del pasado, esos que nunca se fueron del todo pero ignoramos, con el "¡Trasvases ya!" o "¡Desaladoras para todos!", y la pasión con la que defienden sus criterios uniformes de partido les tapan la vista y el paisaje real que deberían contemplar como políticos serios.

Vivo en el Reino de Valencia. Quien conoce un poco la situación española, sabe que mi comunidad y la de Murcia son las más castigadas por la sequía. Cuando viajo fuera lo que más me impresiona es el verde que rodea las carreteras, porque yo estoy acostumbrado al marrón. Es una simple nota personal, pero que sirva para ilustrar el paisaje valenciano. No te das cuenta hasta que sales y ves mundo. Mis políticos dicen que necesitan agua, y el PP gobernante pide trasvases del Ebro y el PSOE de la oposición prefiere las desaladoras. La diferencia está en que unos quieren traer el agua de otros ríos de España y los otros, "potabilizar" la del mar. Son dos posiciones respetables.
Si ayer me hubiesen dado voto en el Congreso, lo hubiese usado en contra del Estatuto, igual que votaría en contra de cualquier Estatuto que "adueñe" a la comunidad autónoma del agua, que es un bien público de todos los españoles. Porque aquí hay dos debates, y para varias nuestros políticos los mezclan: no sé cuanta agua necesitamos los valencianos, y cuanto tiene que ver aquí el afán constructor (que sospecho que mucho), pero lo que defiendo es que el derecho a decidir sobre los trasvases tiene que ser del Estado única y exclusivamente. Las comunidad autónomas siguen ese juego de pedir y pedir, que algo queda, y los presidentes de dar y de dar. Zapatero en eso se ha cubierto de gloria, y lo pagaremos con el tiempo. No estoy en contra de las desaladoras ni de los trasvases, y tampoco sé qué es más conveniente para mi región ("región", término que no me dejan utilizar por ser "franquista". ¡Que os den, enfermos del lenguaje!). Lo único que quiero es que siendo un asunto tan sensible, de tanta necesidad, sea el propio Congreso de los Diputados el que decida qué hacer en cada caso, porque seguramente habrá casos que requieran trasvase y otros desaladoras. Pero que decidan ellos, lugar a lugar, qué corresponde. Porque no puede ser que porque por el caso valenciano sean más aconsejables las desaladoras (según el PSOE, que hasta utilizó dinero público para promocionarlas en la televisión y más medios: muy grave), se les de a aragoneses y catalanes toda la potestad sobre el Ebro. No, así no tendrían que funcionar las cosas. Vale que el PSOE considere mejor una desaladora, pero a la vez tendría que dejar bien claro a unos y otros que la decisión es suya, y no de regionalistas. "Hoy os habéis librado del trasvase, pero estad seguros que si mañana lo necesitamos se hará. Porque el agua es de todos los españoles". Y ese mensaje, antes entendido, es el que se ha perdido. El PP podía estar equivocado con su trasvase para el Reino de Valencia y Murcia (que insisto: como no conozco qué es mejor, no entro a opinar. De lo que no sé no hablo), pero nadie le puede negar que tenía razón cuando dijo que el agua tenía que ser para todos. Y esto, con los Estatutos, se termina.

P.D.: Rosa Díez votó en contra del Estatuto de Castilla-La Mancha. Por sorprendente que parezca, el PP voto a favor. Os aseguro que cada día estoy más satisfecho de haber votado a UPyD y no al PSOE o PP. Y Camps, al que cayó mi voto dubitativo en las últimas, no lo va a volver a ver como no cambien las cosas. Me gusta el candidato del PSOE, pero es incoherente que se llene la boca de "renovación generacional", de cambios exigidos, y sin embargo no quiere cambiar las siglas porque es parte de su historia. Pues precisamente porque no me gustan esos orígenes la lleva clara. No creo que el PSPV de hoy sea catalanista, pero se niegan a renunciar a unas siglas que demuestran que una vez lo fueron, y que querían que fuésemos segunda capital catalana. Por ahí no paso.
Rita, tú estate tranquila. ¿Por qué será que eres casi una deidad en la ciudad?

Sucedió en La Moncloa

Es curioso lo poco que sabemos del Palacio de la Moncloa, vivienda oficial del presidente de España (y ojalá que un día jefe de Estado; vale, ya me ha salido, mi venita republicana). Tiene historia, la suya, y como buenos españoles que somos no la conocemos en absoluto. Pues aquí la tenéis (siempre y cuando la Wikipedia sea fiable, que tiembla Roma cada vez que un periodista se plantea usarla). Algo de lo que puedes tener curiosidad y sin embargo, nunca te preguntaste.

Bestiario Moderno: Belén Esteban

Es vulgar, malhablada e inculta. Belén Esteban, exmujer del torero Jesulín de Ubrique, eclipsa la televisión de las mañanas con su colaboración en El Programa de AR, nuestra Oprah particular (y la prueba viviente de que una persona a la que pillan plagiando puede seguir siendo una estrella siempre y cuando nadie le recuerde el episodio). La Esteban, como ella misma se llama, es el reflejo de miles de mujeres españolas que no terminaron los estudios y no necesitan mas que salchichón y Coca-Cola para celebrar sus cumpleaños. No es la España profunda, no: es la España de la primera línea, la vulgar, la que nuestros medios de comunicación se empeñan constántemente en maquillar.
Belén Esteban es una estrella del espectáculo nacional, guste o moleste. No será la reina del ¡HOLA!, pero nadie le negará su trono en revistas de menos caché (y mismo cuché) que Qué Me Dices, Diez Minutos o Pronto. Belén Esteban es el continuo hazmerreír de sus contertulianos, constántemente humillada (y de formas tan subliminales como pordioseras) por su falta de vocabulario o ideas de bombero. Nos quieren hacer creer que Belén es la típica nueva rica hortera (y posíblemente lo sea), pero olvidan que miles de mujeres querrían tener la misma suerte que ella, y que una ama de casa sin estudios no ambiciona ser Ana Rosa, sino Belén Esteban. De ahí su éxito. Y como no oculto que he visto muchas veces los coloquios de AR (más porque van antes del debate político, que me lo trago a la vez que el de Cuatro, y por Sé Lo Que Hicistéis, del que tengo pendiente una entrada desde hace meses) la quiero incluir en este Bestiario Moderno, que en nada tiene que envidiar al de Ramón Llull, y en el que ya vimos al padre de Mariluz o a la sosaina Soraya Sáenz de Santamaría.
Seguí con interés el caso (casi caso de novela negra, por los giros que dio) de la boda de Belén Esteban. Dos aplausos: uno por no cobrar exclusiva por anunciar el enlace, y el otro por no dar exclusiva de la boda por deseo expreso del novio. La pobre las pasó canutas para encontrar vestido de novia, porque nadie quería vestir a una mujer tan chabacana como ella, pero faltó tiempo para que los que le habían cerrado la puerta se la volviesen a abrir, sólo por publicidad y limpiar su imagen de hijosdeputa (que podía ser peor que el desprestigio por vestirla, si lo pensasen). Verla a ella en medio de tanta contradicción, vejada por modistos que se aprovechaban de ella y la trataban como un auténtico maniquí, mientras sus compañeros de programa y otras cadenas la insultaban y se mofaban de su situación... daba pena, tratándose de una boda.
Para colmo, su boda coincidió con la del hijo de un cantante desgloriado y la de un exministro. Se podría decir que Belén Esteban ha hecho pocos méritos en su vida, pero estos dos mazapanes tampoco se han dejado destacar por nada. Y de nuevo, la fría maquinaria de la prensa rosa hacía de las suyas: las portadas de las revistas fueron para la boda de los dos criajos, mientras que a la auténtica protagonista apenas le dedicaron pies de página. Hipocresía. Belén Esteban tiene su público, pero fue arrinconada en las portadas para hacer sitio a una pareja que se suponía con más clase. Es increíble que sus fotos de novia, por las que no cobró un duro, no fuesen portada: seguramente fue increíble hasta para los directores de las publicaciones, que bien tuvieron que meditar para salir del embrollo con dignidad y credibilidad. Ninguno lo consiguió. Y para colmo, le jodieron la luna de miel.
Belén Esteban es protagonista de mi Bestiario Moderno no porque sea digna de admiración, ni siquiera de envidia, sino porque es digna de respeto. Y como el mío lo tiene, aquí protagoniza la última portada de Crónicas Salemitas. ¡Arriba la Esteban!

P.D.: En la siguiente entrada tendré que escribir un ensayo sobre las buenas costumbres de la aristocracia británica, con tal de compensar un poco este blog. Pero que nadie me tire tomates: este sitio nunca tuvo estilo ni clase. No la echéis en falta.

No es árabe. Es decente

Leo la última de McCain, que sería muy bonita por su parte (decir que Obama es "decente") de no ser porque la mujer le pregunta si es verdad que el candidato republicano es árabe, como ha leído en Internet.

Los medios se hacen eco de la defenda de McCain a Obama pero no veo comentario alguno a su crítica a los árabes, que por lógica son "indecentes" y "malos padres de familia", ya que es precisamente lo que el republicano entiende por decente.
No voy a ignorar el hecho de que hay un gran porcentaje de la comunidad árabe retrógrada y machista, pero igual la hay en otros ámbitos (el partido republicano, por poner un ejemplo) y nadie dice nada. Me molesta, porque debe ser humillante para un árabe decente, porque debe ser humillante ver como te etiquetan diariamente de terrorista, machista y fanático. Digo yo que habrá de todo.
En España es pronto para hablar. Todavía tenemos la primera generación de inmigrantes musulmanes, y por eso no hemos visto una sóla árabe trabajando de cajera, o cuidando niños. Pero basta viajar a Londres para comprobar que están mucho mejor integrados, y que es cuestión de tiempo que también lo estén en nuestro país. Lo ideal sería que todos se desprendiesen de esos pensamientos tan arcaicos, pero mi defensa es por los musulmanes que tratan a sus mujeres con respeto, por las musulmanas que tienen aspiraciones, y por todos los que condenan el terrorismo islámico y simplemente quieren vivir de acuerdo a una religión que no tiene que ser necesariamente dañina. ¿Qué sabemos del Islam? Al sur de España tenemos unos cuantos países musulmanes a los que hemos dado siempre la espalda. Sabemos más del punto más recóndito de Europa que de Marruecos, que está a unos pocos kilómetros de Andalucía (o rodeando nuestras Ceuta y Melilla, que tampoco es poco). En Túnez vi a mujeres conduciendo y haciendo todo tipo de trabajos sin la menor preocupación. En Marruecos hay hasta líderes políticas, como la alcaldesa de Essaouira. ¿Cómo serán estos 70.000 habitantes, que depositaron su fe en una mujer? Son árabes. Y pese a lo que diga McCain, pueden ser decentes. Desde luego, cuando es Estados Unidos el que etiqueta, nadie se puede librar de ser enemigo público. Y sólo hay que revisar los dos debates electorales entre candidatos presidenciales para saber que ni el mismo McCain tiene claro si España es aliada o enemiga. Que Obama tampoco se ponga flores: no quiso venir a España en su tour europeo. Que no se las de de nada.

Lo que yo entiendo por "vida" (y todas sus consecuencias)

El otro día casi provoco un infarto cuando dije que estaba a favor de la pena de muerte. Lo dije y no me pude explicar como hubiese querido, así que aprovecho para hacerlo ahora. Pero voy a hacerlo de un modo más profundo: con lo que yo entiendo por vida, y todas sus consecuencias.


No soy cristiano. De hecho, no soy creyente. Tengo mucho respeto por las religiones, la mayoría de ellas, y mi agnosticismo no me convierte en ateo. Cuando digo que soy anti-abortista, creen que es por los clásicos fundamentos cristianos. Nada más lejos de la realidad: soy anti-abortista no porque crea que Dios sea el dueño de nuestras vidas (insisto: soy agnóstico) sino porque creo que nosotros somos dueños de nuestras vidas, cada uno de nosotros, de nosotros mismos.
El hecho de que cada uno sea dueño de su vida igual me sirve para defender la eutanasia (de la que soy firmemente partidario, y aquí me opongo a los cristianos), porque creo que cada cuál es libre de decidir cuándo y cómo quiere morir. Porque si no es él, ¿quién será? Por lo mismo defiendo el suicidio. Si bien el suicidio es un fracaso, ¿con qué argumento vas a prohibirle a alguien dejar de vivir, que es lo mismo que obligarle a vivir una vida que no desea? No deseo que nadie se suicide, pero mucho menos que nadie sea infeliz.
Los pro-abortistas defienden el aborto como un "derecho", cuando yo me pregunto dónde está la dignidad del niño (porque existe, lo veamos como lo veamos. Y ya veis que a mí no me mueven principios cristianos). No se puede ignorar que ahí dentro hay otro ser con derechos, y frivolizar hasta el punto de hablar de "derechos de la mujer", cuando algunas cometen actos tan repudiables como abortar antes de unas competiciones deportivas para estar más preparadas, o como venganza por una chiquillada de sus novios. Porque también es cierto que hay mujeres a las que la vida se les puede venir abajo con un embarazo, y que su futuro se puede truncar por tener un niño. No veo nada malo en que estos bebés sean dados en adopción, y también soy partidario de que la embarazada pueda elegir a los padres adoptivos, práctica ilegal (aunque solventada con fraudes muy sencillos) en España. Si una niña es violada por un discapacitado físico y mental no podría culparla de su decisión de abortar, pero que no se cambien los nombres: si un aborto es un asesinato cuando una mujer piensa que no le conviene laboralmente quedarse encinta, igualmente es un asesinato en el caso de una niña. Siempre es un asesinato, y que no busquen eufemismos dependiendo del caso. Puedo ser más comprensivo con unos casos con otros, desde luego que sí, y no perseguiría a mujeres en determinados supuestos: pero siempre, absolutamente suerte, el aborto significa matar. Siempre. Que no nieguen lo que es una obviedad. Si no es matar, ¿qué es?
Volviendo al punto de partida, estoy a favor de la pena de muerte desde el mismo momento en que estoy en contra de la resociabilización constitucional, que en determinados casos me parece un timo. Las prisiones españolas no ponen medios para resociabilizar a los presos, lo cuál sería estupendo, sino que ponen un máximo de años legal que podrá estar el reo en la cárcel. De ese modo, por muy flagrante que sea el delito, lo máximo que podrá estar entre rejas serán veinte años. Da igual que al final no esté arrepentido, o que volviese a hacerlo. La Constitución no prevee soluciones para ello. En el caso de los terroristas son diez años más, treinta. Y bien sabemos que la gran mayoría de ellos no sólo no salen resociabilizados, sino que además se jactan de los delitos por los que fueron arrestados.
Por eso, y sólo para los casos en los expertos adviertan que no hay modo de resociabilización (ni la ha habido, después de todos los intentos) creo que es conveniente que el preso no salga de la cárcel. Es sentido común. Pederastas, violadores y terroristas, son los tres que tengo en mente. Y como en este país tan políticamente correcto no se puede ni hablar de cadena perpetua, me entra risa de proponer el paso siguiente. A mi modo de ver, una vida sin libertad no es vida. Por eso la cadena perpetua me parece denigrante. Y esa es la razón por la que apoyo la pena de muerte en determinados casos, porque lo veo más humano que pasar el resto de la vida (¿vida?) en la cárcel.
Como está visto que no todos tienen la misma visión de vida-libertad que yo, supongo que es cuestión de cada uno. Pues como la castración química: que quede a elección del delincuente. Pederastas, violadores y terroristas no resociabilizados a cadena perpetua. Si no, es un peligro tenerlos en las calles. Y a quien lo desee pena de muerte. Yo lo preferiría, os lo aseguro. ¿Vivir sin libertad? Amo más la libertad que la vida.

Las más reproducidas

Como me ha gustado eso del top de canciones reproducidas del blog de Naza, hago lo mismo.

  1. Ghetto ways (Scissors for Lefty): 39 reproducciones.
  2. La revolución sexual (La Casa Azul):  31 reproducciones.
  3. Superheroes (Daft punk): 30 reproducciones.
  4. Lobo-hombre en París (La Unión): 30 reproducciones.
  5. Mama, your boys will find a home (Scissors for Lefty): 29 reproducciones.
Me sorprende muchísimo Lobo-hombre en París, que no recuerdo haber escuchado apenas. Me he rallado mucho más con No woman no cry (versión Calamaro), Ni tú ni nadie (Alaska) o I've just seen a face (Beatles, pero versión de Jim Sturgess), que aparecen más abajo en la lista de iTunes.
He tenido épocas de trillarme con una canción, como Bonnie and Clyde (Serge Gainsbourg), Darling (Sons and Daughters) o Un día en el mundo (Vetusta Morla). Curiosamente, ahora compruebo que todas estas canciones las he publicado en el blog. Ahora mismo estoy con otra, (Nena Daconte). La escucho en YouTube, porque todavía no me la he descargado. Y a mí que su primer disco no me transmitía nada...

Hoy es nuestro día

Y así lo celebramos. ¡Felicidades, valencianos! Estoy convencido de que el Reino de Valencia y la propia ciudad empieza a recibir el peso que merece en el mapa español, y nosotros, lejos de cobrar ese sentimiento victimista de los regionalistas que quieren más y más de las arcas del Estado, nos sentimos orgullosos de "ofrendar nuevas glorias a España", como dice nuestro himno. Porque antes que español soy valenciano, y eso no quita que también sea español. ¿Podré poner la bandera sin que me critiquen? Porque si pones la española eres facha. Si pones la valenciana, eres blaver. País de cenutrios, y lo que nos queda. ¡Feliz 9 de Octubre!


Sindicato de escritores

Querría escribir, pero me falta ánimo. No es que esté triste por nada, lejos lejos, sino que simplemente estoy cansado y tengo otras prioridades (editar S.F.I., por poner un ejemplo). Si tuviese más ganas escribiría sobre lo genial que me parece ese futurible sindicato de cantantes, que luchará por los derechos de los músicos frente a las discográficas. Quizá se hayan dado cuenta de que los precios prohibitivos de las compañías tenían buena culpa de la piratería.

Me pregunto cuando nacerá un sindicato de escritores, que luche contra los abusos de las editoriales. Porque los hay, y unos cuantos. Todo al tiempo, ¿no? Qué bonitos son los sindicatos.

Los que no sé si se afiliarían al sindicato, pero molan un montón, son los Velvet Underground con su I'm waiting for the man.

Se reúnen los cuatro grandes de Europa

No me gustan los privilegios. Algunos quieren que la Comunidad Valenciana -también conocida como Reino de Valencia- tendría que estar entre las comunidades históricas, y contar con los mismos privilegios. Sí, por la tabla de razones deberíamos, pero yo no querría. Para mí, o todos o ninguno.

Que en Europa haya reuniones de los "importantes" es lógico. Que Italia esté ahí antes que España, es un poco de risa. Cada vez estoy más convencido de lo sobrevalorada que está Italia. España la superó hace años en calidad de vida, sin importarme cifras de renta per cápita o P.I.B. La calidad de vida está muy por detrás de la de nuestro país. No sólo en el sur del país. También en el norte. Italia es cutre, que se sepa.

Corruptos

Ayer, en ese botellón multitudinario de los Naranjos que me hacía sentir vergüenza de mi generación, me enteré de que cierto alumno de mi antigua universidad se quedó con más de cinco mil euros destinados a la delegación de alumnos. Conozco a la persona y no me sorprende en absoluto. Rastrero y miserable, sus planes de llegar a delegado de la facultad (no hablo necesariamente del año pasado, ni de este) se truncaron cuando no salió ni de delegado de su clase, requisito imprescindible para ascender. Y le imploró a la delegada que renunciase a su cargo nada más ser elegida, y ella, gilipollas (porque no tiene otra palabra) renunció por él. Lo que se dice una bofetada al votante, aunque sólo fuesen diez personas.

Este sujeto logró meterse en las elecciones de delegado de universidad gracias a un fraude electoral, que ya debía haber sido frenado, y su futuro puesto dependía de todos los recién nombrados delegados y subdelegados de Derecho. A mí me pidió el voto, prometiéndome ayudas para solventar los problemas del plan Platón, y yo le respondí que difícilmente podía creerle cuando el año pasado ya había tenido el mismo puesto y no le habíamos visto ni un día por clase. Su respuesta, un enfado. Tres frases fueron suficientes para distanciarnos y no volver a vernos, y por supuesto que mi voto no lo tuvo. Pero sí tuvo el de otros, supongo que llorando como a la delegada de su clase, y acabó en la cúspide del alumnado.
Volviendo al día de ayer, me cuentan que se quedó con todo el dinero destinado a un viaje a Salamanca. Y que amañaba los concursos creativos para que ganasen sus compañeros, concursos en los que yo participé en alguna ocasión. Todavía era más retorcido que eso: premiaba a sus amigos porque a ellos sí se atrevía a darles largas con el premio. Ayer me enteraba por uno que había ganado el de fotografía y nosequé más, que se había quedado sin el premio. No menos repudiable: había hecho trampas con su amigo y luego su amigo le había traicionado. Corruptos. Por cierto: ese especimen está metido en el PP, ascendiendo. Si un día lo veo en las listas por el congreso daré por muerto al partido. Quien roba a nivel universitario no sé de qué es capaz a nivel municipal, autonómico o estatal. Da miedo de pensarlo.

Tengo otros amigos, en otra universidad y carrera, que se acaban de meter en la delegación de alumnos. Lo hicieron con la ilusión de desbancar a los corruptos y lo único que veo es que usan esa filosofía de "si ellos lo hacían, nosotros también". Vaya mierda de mundo. Y como sé que ellos sí van a leer esto, y que no se van a sentir culpables por las cosas que ya les he recriminado, ojalá les sirve de meditación. Ellos lo ven como un juego divertido, yo simplemente lo veo despreciable. En lo grande y en lo pequeño, siempre nos mostramos como somos. Durante los dos años que fui delegado de clase, la clase votó absolutamente todo. Hasta el nivel de acabar hartos de las votaciones. Pero jamás di un paso sin contar con el apoyo de la mayoría. Y creo que nadie se sintió engañado conmigo. En todos los concursos de los que he sido jurado, y eso sido jurando en unos cuantos, jamás he dado el premio a quien no creía firmemente que lo merecía. Y si un amigo participaba, nuestra amistad sólo podía perjudicarle. Uno que está en delegación de alumnos ahora mismo me pidió más de una vez que le diese el premio, que nadie se iba a enterar. Y siempre me negué, rotundamente. Lo digo para que él ahora se acuerde que no todos somos corruptos, por más que él quiera tranquilizar su conciencia. Yo tiro la primera piedra. Tengo la conciencia muy tranquila, y veo cosas cada día más mezquinas.

Crisis

Amarga es la crisis.

Crisis crisis crisis crisis.
Estoy hasta la crisis de los huevos.
La noto y la veo.
Y digan lo que digan, confío en Solbes -por ahora-.
Porque Solbes dijo algo muy impopular, pero terriblemente justo. Algo así como que "esta crisis servirá para reajustar una economía basada en la especulación inmobiliaria".
Impopular, pero ojalá esté en lo cierto.
Y que no le obliguen a pedir perdón todos los que tienen pisos en alquiler.
Sanguijuelas.
Especular con un derecho constitucional debería ser inconstitucional.
O si lo prefieren, que no sea un derecho constitucional. Vivienda digna. Que no se llenen la boca con palabras.
Me alegra que Solbes haya tenido la prudencia de hacer unos presupuestos acordes al momento. Estos tiempos necesitan lucidez.
Aunque ahora prefiero no pensar en esos mítines que decían "crisis, ¿qué crisis?", y acusaban a Rajoy de anti-patriota por vaticinarla.
Pero para ser justos, Rajoy nunca preguntó por la economía durante cuatro años.
La culpa no fue del cha-cha-chá, fue de Estados Unidos. Pero tampoco es culpa de Estados Unidos si todos vamos a su compás. Es culpa nuestra, no nos engañemos. Es culpa del mundo entero.
La calle está llena de gente con la cara crisis. ¿Cómo no?