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Experimento de una escalera

A finales de agosto, el día que visité el piso de estudiantes que ahora es mi casa, me sorprendí en primer lugar por lo levantado que estaba el patio: no quedaba ningún ladrillo en su sitio. Los albañiles lo habían puesto todo patas arriba por una reforma que ni hoy, ay de mí, parece tener fin.
Recuerdo subir con maletones de mil kilos en el viejo ascensor, que a causa de las obras, está cubierto con cartones para que los obreros no estropeen las paredes. Donde otros vieron protección, yo vi un lienzo impoluto donde manifestarme. Y fue por eso por lo que decidí agregar mi estilo a la comunidad.
Os pongo en situación: todos habéis subido en ascensores (a excepción de ese niño de unos ocho años, latinoamericano, al que oí una vez en Barajas decir "es mi primera vez". Qué contrastes de mundo, caray) y en todos ellos, o casi todos, están los clásicos dibujos macarras. Me refiero a las pollas en plena eyaculación, o las esvásticas nazis, eso sin olvidar el socorrido "puta".
Yo, naturalmente, no iba a hacer algo igual.
En primer lugar, no soy ningún saboteador de los elementos comunes; no dibujo en el ascensor, dibujo en el cartón temporal del ascensor, que no es lo mismo. Cualquier día, espero que antes que después, lo quitarán para mostrarlos las auténticas paredes de la jaula elevadora.
En segundo lugar, soy vulgar, pero no tanto. Y harto de lo más típico de las improntas de la historia del ascensor, decidí hacer algo distinto. Algo que hiciese pensar a la comunidad. Algo que les hiciese colaborar.
Dibujé un niño diciendo "Buenos días".
(Es una pena que no tenga cámara de fotos, ni nadie de casa, pero tengo que decir que es un niño muy simpático, con su mochila escolar y todo).
Mi niño da los buenos días a todo el que entra al ascensor. Y me gustaría pensar que la gente sonríe, que le alegra la mañana nada más empezar. De hecho, tengo la prueba que lo demuestra.
Justo en la pared de enfrente, otro vecino se puso manos a la obra: dibujó un monigote del que salía otro globo con la frase "Buenos días a ti también". Es 100% verídico. Y no sé quién es. Bien es cierto que su dibujo tiene mucha menos gracia que el mío, pero lo que cuenta es la intención.
Algo en mí decía que se puede cambiar el mundo empezando por una escalera. Había dibujado un niño que daba los buenos días y otro vecino se había animado a responder. Nadie dibujó pollas en la boca del crío, ni tachó su saludo. Lo respetaron. Y hasta se animaron a participar con la misma moneda.
Yo, animado por el éxito de la primera fase de mi experimento, creé una hermana para el chiquillo. Dado que el trabajo tenía que ser para todos los públicos, y una crítica clara a los típicos dibujos de ascensor, me propuse dibujar lo más cursi y repelente del mundo, algo tan poderoso que pudiese compensar todas las guarradas escritas con punta de navaja. Y lo logré.
El segundo dibujo, una niña con trenzas y faldita, decía con alegría "Dale un beso a tu mamá todos los días por la mañana". No se puede ser más.
Me imaginé la cara de los vecinos. Porque eso no sólo demostraba que el Vándalo del Ascensor no era cosa de un día, sino que volvía con consejos. Atrás quedaba el simpático "Buenos días". La nueva fase venía con recomendaciones de artillería naïf.
Me crecí tanto que poco después agregué nuevos personajes consejeros al mural del ascensor. Una anciana con bastón que decía aquello de "Cede tu asiento a los mayores", el perrito que piensa "Recoge mis "cosas". No son el abono del asfalto", o el joven enganchado al mp3 que suelta eso de "No obligues a los demás a escuchar la música de tu iPod". Dios mío, todo buenas intenciones.
Pero los vecinos tampoco se quedaron cortos: alguno pilló bien la tónica del experimento, porque bajo mis dibujos escribió un "Por favor no echen basura" de lo más esclarecedor. Luego llegó el escatológico, aunque con un vocabulario fino, que escribió tal cuál: "No expelas (te tires) fratulencias (pedos) en el ascensor". Éste sí agregó un dibujo, de un tío con los pantalones bajados y un vendaval saliéndole del culo. Como imagen estropea bastante el mural, pero como experimento sociológico acaba de darme un nuevo punto de vista.
Os podéis quedar tranquilos, porque mi trabajo sigue a buen ritmo. Llevo varios días sin escribir, pero lo último fue un ladrón regordete que decía, de buen humor, algo como "Dejen el portal abierto si quieren hacerme el trabajo fácil". Así, psicología inversa, para acojonar a los vecinos más confiados.
No creo que nadie sospeche de mí. Me cuido mucho de subir y bajar andando a la vista de todos, aunque el otro día se me cayó el rotulador del bolsillo cuando bajaba a "tirar la basura" y una vecina que esperaba el ascensor me miró suspicaz. A lo mejor le gustó. Será eso. Mientras tanto, cada vez que suban o bajen, tendrán que preguntarse si harán todo lo que sugieren los simpáticos personajes de la pared. A juzgar por las participaciones espontáneas, algunos ya se lo han tomado en serio, y todo con un simple dibujo de ascensor. ¿Por qué nos convencieron los mayores en la resignación para cambiar el mundo? Todo puede empezar con un rotulador. Te paso el testigo.

28 comentarios:

María dijo...

Me parece bonito, simplemente.
Me has dado una idea para un personaje. Gracias.
Muy original lo que hacer. Y bonito.

Helena dijo...

Ay que me muero xD Tus vecinos deben sentirse en una película, afortunados ellos xD

freshwater dijo...

¡¡Queremos fotos!! No sé, ¡haz con el móvil alguna!

No te olvides de poner el de no molestar a los vecinos mientras se juega a videojuegos online...

Pazcual dijo...

Muy pero que muy buena campaña Cronista. Bastante creativo y como a los demás, me gustaría ver las imagenes. Vaya edificio para ser original.

Saludos,

Paz

Eneri dijo...

Cuando he terminado de leer la entrada me ha dado la sensación de que sería muy dulce ver eso. No por los dibujos en sí, sino por la iniciativa. Vaya, me has sorprendido. ¡Yo nunca pensé que un cartón de ascensor diese para tanto!

Por cierto, que se me olvidaba, envidio tu edificio. Aquí seguro que hubieran estropeando alguno (por no decir todos) de los dibujos.

Saludos

Prigkinissa dijo...

Podrías dibujar un fotógrafo que dijese: "Sonríe un poquito". Es que la gente va con una cara de perro por el mundo...Me hacen sentir extraterrestre cuando voy sola por la calle y suelto alguna carcajada por algo que estoy pensando :(

Tanto si lo has hecho como si sólo lo has pensado es muy original. Quiero pruebas!¿no tenías un nuevo móvil-no-ladrillo? pues úsalo como cámara...

Poquito a poquito, pasito a pasito, lograremos cambiar el mundo.

Keyra dijo...

¡Te quiero de vecino! Tienes que conseguir una cámara como sea...

Francisca dijo...

`^^Por lo visto tu tienes pasta de vándalo, ¡Qué es eso de andar rayando los ascensores!^^

Mundo, es una palabra muy amplia, yo cuando pequeña deseaba cambiar el mundo, soñaba en que el mañana seria mejor, una perspectiva bastante pragmática, era incontenible, llegaba a soñar con mis sueños y con esto no exagero ni soy hiperbólica, algo que a la larga me hizo daño, y que poco a poco cambie y me transforme en una tipa realista, con una mirada critica y fría de los sucesos…
Con todo me permitiré a mí misma compartir una experiencia reciente sobre el dilema de cambiar el mundo, seré breve ¡Palabra! El otro día observando una clase de lengua de unos niños que no tenían más de 6 años, me di cuenta como esa docente no hacia nada, nada por cambiar esa realidad de esos pobres niños que deseaban aprender, de hecho considero que me impacto tanto esta experiencia que jamás la olvidare, porque un niño que se encontraba sentado al final, a unos dos metros de mi asiento, era tímido, tierno y muy dulce (vaya eso lo dije yo), el problema se presentaba en que el alumno que me inspiro compasión, ternura, tristeza no sabia escribir su nombre ni su apellido, tenia 6 años y no sabia, se sentaba al final, y por lo que me contaba la profesora tenia problemas, sus padres eran separados, tenia una infancia triste, una niñez que lo condena según nuestro actual sistema educativo y por supuesto según la docente, me disculparan pero era una incompetente en su amplio sentido; yo por mi parte me tuve que involucrar mas dejar mi papel de solo observadora, debido a un deber moral, me sentí impotente ante el contexto, así que intente enseñarle a ese niño a escribir y a leer, a retener información, costo pero por lo menos conseguí que escribiera su nombre, el nombre de su novia ( Que niños estos, en mis tiempos no se veían este tipo de relaciones, cada día mas precoces); en fin aquella experiencia bastante reciente me dio mucho para reflexionar, de hecho llegue un tanto deprimida, pero eso no es trascendente, el punto es que el deber y mas que un sueño el desafío es cambiar este mundo, sonara utópico, sonara muy Tomas Moro, muy Marx, pero yo siento que se puede…

Eso es todo, dije que seria breve, lo cumplí, podría decir y tratar mi experiencia reciente con más detenimiento pero la exclusiva la tiene mi informe…

Buenas e intentad Cambiar el Mundo

Rena dijo...

que gran idea me encanto!! en mi colegio intentaron hacer una campaña del saludo pero no funciono, la gente ya no saluda, y a demas no hubo mucha motivacion, pero hombre tu idea es fantastica se empiza por un simple cartel de acensor y quien sabe si llegasa cambiar el mundo!! C=

Gilly dijo...

Me encantó tu iniciativa. Aparte una manera tierna de comunicarte con tus vecinos.

Me recordaste a Amelie^^

Saludos!!

Gilly

dijo...

¿Y es que en España tienen la manía de rayarlo todo?

Buena iniciativa para un mal hábito..

Bru dijo...

A mi tambien me ha recordado a Amelie...

Me gustaria ver los dibujitos, pero bueno, me los imagino y la verdad es que tiene que ser graciosisimo. Quizas demasiado moralizador eso de los consejitos, pero es precioso. Y hazle caso a Prigkinissa, dibuja lo de "Sonrie, por favor". En fin. Me alegro de que las cosas te vayan bien y de que hayas entrado en la vida de tus vecinos, seguro que a mas de uno le pica la curiosidad por saber que nuevo personaje les espera la proxima vey que cojan el ascensor. Quizas no cambies el mundo, pero si tu mundo. Y eso ya es importante.

Cuidate, un beso,

Cristina

ana ryder dijo...

Efecto mariposa. ¡Es genial!

El mundo se cambia desde abajo. : )

IRIA dijo...

Buenísimo xD
Ya me gustaría a mí que mi ascensor "tuviese cartón" para practicar el experimento, es lo bueno que tiene xD

Ana dijo...

Hola! Casi nunca escribo comentarios, creo que sólo he publicado dos o tres pero sigo tu blog desde hace ya bastante tiempo, alrededor de un año y medio. Sólo decirte que me parece muy bonita la idea que tuviste y me encantaría verlo. También me recordaste a Amelie, es una de mis pelis favoritas e inmediatamente pensé en ella xD Y haz caso a lo que dicen algunos comentarios, dibuja al fotógrafo pidiendo que sonrían!

Por lo demás, solo decirte que me gusta tu blog y aunque no me manifieste lo sigo xD Saludos!

María dijo...

creo que hablo por todos cuando digooo... ¡queremos ver ese mural! :)
saludos!

Nazaret dijo...

Cómo no van a saber que eres tú si eres el único rarito que ha ido a vivir allí últimamente...

Hablando de portales y ascensores, hoy conocí a mi vecino, el que tu y yo sabemos. Awesome! Me dio las gracias por sujetarle la puerta. Fueron unas gracias mudas pero lo leí en sus labios. En realidad no se la sujetaba a él, era a otra vecina, ni siquiera sabía que él era él hasta que no le tuve a unos metros. No se parecía mucho al de las fotos con las que empapelaron el barrio cuando salió de la cárcel.

Rocy dijo...

Yo para ir a casa no necesito coger el ascensor xD Pero me imagino por la mañana, con cara de sueño, esperando al ascensor, entrar bostezando y al abrir los ojos, ver un muñequito diciendome buenos días, y oye, una sonrisa si que saldría de mi boca.

Pero luego ver tantos muñecos, creo que me empezaría a dar mal royo xD

pd: yo también quiero ver fotos!

wivith dijo...

Cada día me reafirmo en que eres un tio acojonante (si vale la expresión).
Suscribo la petición de muchos de los comentaristas, aunque, por un sentido, particular, de la prudencia, también te digo que no lo hagas y, como no te conozco en persona, pero casi,casi te barrunto te digo que no lo hagas.
Pochoncicos.

Sibila dijo...

jajaja, a mí también me recordaste a Amelie. me parece muy origina y bonito lo que has hecho.

¿Cambiar el mundo? Creo en ello desde pequeña, por algo soy la Reno (este es un mensaje subliminal para Prig). Mis logros infantiles al respecto fueron conseguir que se regulase el uso de la pista de fútbol del cole para que pudiéramos utilizarla también las chicas y cambiar el menú especial del comedor. Algo es algo, ¿no?

Leodin DaCore dijo...

Qué genial, Cro, qué genial!!! Jajajajajaja

Keyra dijo...

Jajaja Sibila me ha recordado a una minirevolución en el colegio, claro, que también aprendí más cosas además de lo de intetar cambiar algo cuando no te gusta... Aprendí que cuando las cosas parecen ir bien todo el mundo se apuntaba como impulsor de la idea, y cuando iban mal no sólo no se apuntaban si no que no perdían la ocasión de recalcar que había sido idea sólo mía, cuando volvía a avanzar era de toda la clase de nuevo, cuando se estancaba, de nuevo, sólo mía... Al final salió bien, pero me enseñó lo de que el triunfo tiene muchos padres y el fracaso ninguno XDD

AlegNa dijo...

Eres la caña!. A menudo me pregunto porq esas cosas no se me ocurrirán a mi... Tu si q saps xiquet. ;)

Prigkinissa dijo...

Mensaje no subliminal para Je... Sibila:

a) Lo de Reno es más una friquez que una idea revolucionaria

b) No conseguiMOS la pista para la chicas, conseguiMOS la pista para los de 6º porque siempre la pillaban los de 8º

c)No conseguiMOS cambiar el menú especial, conseguiMOS que suprimieran del menú la maravillosa tortilla charcutera y que los días de lasaña hicieran como alternativa macarrones.

Anónimo dijo...

Que buena idea. No se si tiene algo que ver, pero yo undia iba volviendo de la facultad como todos los dias en el colectivo (por supuesto todos los asientos escritos) y leo esta frase "si votar realmente cambiaria las cosas, entonces no votariamos"
me hizo pensar y tambien un poco nervisa. la frase suena medio anarquista no?

Malenuka dijo...

ojala puedas tomarle una foto. ALgo asi hay en mi scuela, pusieron muchas tarimas para cerrar paso a una construccion y la gente se a puesto a hacer dibujos encantadores, vaya mi facultad es de arquitectura y diseno. Solo que sin mensaje.

Lily E. dijo...

Es como aquella película que no me acuerdo como se llama, en que un niño hace grandes favores a tres personas y esas tres personas a otras tres personas y así... El mundo puede cambiar con cosas pequeñas.

Saludos.

LinitaSalguero:) dijo...

Dios! no entiendo como se te ocurren ideas tan GENIALES! :D!