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Sin título

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En las últimas semanas me he sentido así por momentos. Pero basta ya, caray. La vida no está para soportar demonios. Y así, poco a poco, vuelve el color :)

Leer te hará feliz

El otro día, viajando en metro, me fijé en uno de esos cartelitos de animación a la lectura. Decía algo así como:


LEER TE HARÁ FELIZ

Y me puse a pensar en ello. Porque creo que leer te proporciona sabiduría y experiencia, te brinda aventuras y misterios, te forma como persona -o te anula, según tus ojos- y mil cosas más que se le pueden agradecer a los libros. Pero más le doy vueltas, más convencido estoy de que leer no te hará feliz. El anuncio del metro está equivocado. Leer quizá te arrebate un instante de tristeza, pero ni las mejores palabras escritas pueden darte tanto. Es más: es muy posible que mientras más leas, más infeliz seas, porque más compararás tu existencia con todas las demás, incluso con la de los libros, y te sentirás miserable. Y cuando no consista en comparar, sino en saber, y sabrás que saber es una desgracia, que no se es más feliz por ser más sabio, sino todo lo contrario. Que el conocimiento, antes que un privilegio, es una maldición. Quizá deberían advertir que leer te hará feliz, pero a poco que cierres el libro, el mundo caerá sobre ti. Eso se ajusta más a la realidad.

Ecuación

ARTE X ARTE = MUERTE

Haidar Aminatu

La bomba que podría haberle explotado a cualquier gobierno desde la Transición, corre peligro de detonar en la cara de Zapatero. El Sáhara Occidental es un asunto africano, lo que en medios se traduce como algo-digno-de-ignorar. Incluso hoy, con toda la gente que se suma al apoyo de la activista Haidar Aminatu, muchos desconocen de qué se protesta en realidad. La cosa viene de Franco y la mala gestión para abandonar un territorio, dejando a un pueblo colonizado en manos de otro colonizador. Y hoy, pues bueno, el cargo de conciencia de un país de primer mundo.

Pese a que la polémica siempre ha estado ahí, nunca se le ha dado demasiada importancia. Los saharahuis jamás han protagonizado portadas ni sus miserios han copado los debates políticos. Hasta hoy. Con Haidar Aminatu, referente en la lucha contra la opresión marroquí y a la que ahora no dejan regresar a su patria. Haidar está en huelga de hambre, mientras el gobierno español se echa las manos a la cabeza porque no sabe cómo solucionar este follón.
Ya basta. No sé cuántos intereses tenemos con Marruecos, pero en ese esfuerzo por llevarnos bien con todos nuestros vecinos (relaciones estupendas con absolutamente todas nuestras fronteras), acabo pensando que no es sino porque en realidad nos bajamos los pantalones con lo que sea que nos piden. Es de vergüenza que los Reyes hayan tardado treinta años en pisar Ceuta y Melilla, territorio español, sólo porque las autoridades marroquíes consideran que son sus tierras.
Veremos cómo sigue el asunto Haidar, pero es una deuda pendiente que habrá que salgar tarde o temprano. Quizá ha llegado el momento.

Donde viven los monstruos

Como el mundo es más bonito cuando pones los dientes largos al resto, os cuento que ayer asistí al preestreno oficial de «Donde viven los monstruos» en la Gran Vía de Madrid. Director, reparto, farándula española y los que nos pudimos colar. La película es sensacional, aunque no sé si del "sensacional" que estáis pensando. No es para niños, NO, NO y NO. Ni siquiera es una película "bonita". Preparaos para algo duro y triste, que os dejará un nudo en la garganta al caer el telón. Creo que la película da para buscarle muchos significados y por desgracia, ninguno que provoque sonrisas. Igualmente es muy buena película, y oye, si Spike Jones y el prota salen al escenario antes de comenzar la proyección, no se puede negar que aumenta el glamour de la noche.

Sin embargo, lo más sensacional de ayer fue que descubrí un sitio donde hacen las napolitanas de chocolate muy parecidas al Croisland de Valencia. Me pasé cinco minutos persiguiendo el olor hasta que encontré la panadería. Estación de Metro de Aluche. No me viene de paso en ninguna circunstancia, pero me voy a dejar caer por ahí de vez en cuando.

Este blog NO apoya el redicho manifiesto

Respondiendo punto por punto al manifiesto, que podéis leer después:

  1. No podemos olvidar que los autores son en primer lugar ciudadanos, y se está amenazando lo que es de su propiedad. Si es un "derecho ciudadano" apropiarse sin permiso ni gasto de la propiedad intelectual o no de otro ciudadano, es que nos hemos vuelto locos. No confundamos los panes con los temas de Bisbal.
  2. El cierre no se puede hacer arbitrariamente. Lo que hay que buscar es una estrategia que no congestione todavía más el poder judicial, pero que a su vez no sea un bloqueo en sí mismo. De acuerdo con el manifiesto a medias, lo único.
  3. ¿Trabas a la libre competencia? ¿Entorpeciendo la creación de empresas? Que definan a qué competencia y empresas se refieren. Queda muy bonito escrito hasta que te preguntas a qué se refieren en realidad. Entonces, silencio sepulcral. Un argumento vacío.
  4. Si un "nuevo creador" cree que la cultura libre le beneficia, pues que ese nuevo creador liberalice sus creaciones. Pero que sea decisión de cada uno. ¿No quieren libertad? Pues que sea libertad de facto, y no un forcejeo con los creadores, sean el 90% o aunque sea sólo uno. Si no quiere que sus creaciones sean libres, está en su pleno derecho. Respetemos tanto a los que sí como a los que no. Y aunque la cultura libre les beneficie a todos, concedámosles el derecho a equivocarse. No caigamos en el direccionismo totalitario.
  5. Qué bonito. ¿Me dicen qué modelo, por favor? Esto es como al que echan de su casa "por su bien" pero no le ponen un techo nuevo. Además de direccionistas, son incapaces de proponer nada serio a los creadores. ¿Conciertos? Eso será algunos músicos, pero ya me dirán qué hacemos con los escritores. Y de nuevo, caer en el direccionismo.
  6. ¿Qué alternativas proponen? De nuevo, cero propuestas. Parecen el perro del hortelano.
  7. El saber humano SIEMPRE ha sido libre y lo seguirá siendo. Decir lo contrario es una injuria y un insulto al sentido común. Otra cosa es que además pretendamos que nos salga gratis. Esto como la seguridad social: o la pagamos entre todos, o no se sostiene. ¿Es acaso lo que queremos con la cultura?
  8. Sí, desde luego. Un argumento irrefutable.
  9. ¿Pero cuándo se le ha quitado a la sociedad el conocimiento, cuándo? ¿Qué comunista ha escrito esto, y qué gilipollas lo ha refrendado?
  10. Desde luego que tiene que haber debate. Y si el congreso aprueba las leyes, espero que esta gente sea lo suficientemente democrática como para acatarlas. Dudo que sean capaces de algo así.
Manifiesto (sacado de vidasbohemias.com y tropecientos sitios más):
  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en elartículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticasauspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Vota Jorge Juan

Hace dos años, en las elecciones a la alcaldía de Valencia (esas que siempre gana Rita Barberá y en las que la opisición, con un poco de suerte, saca algún escaño) tuvimos un candidato atípico llamado Jorge Juan. El tío prometía una ciudad con estilo, y prometía que si conseguía la victoria subvencionaría los gimnasios, daría uniformes de Ralph Lauren a los funcionarios o conceder dos horas al día de tomar el sol por ley.

Jorge Juan era una campaña de publicidad viral de las galerías homónimas. Pero por una vez alguien consiguió quitar protagonismo a Rita, y por la originalidad de sus propuestas, merece un rescate hoy. Visitad ww.jorgejuanalcalde.com. No tiene desperdicio.

El Estatuto y el Constitucional

España se da aires de república bananera con todo esto del Estatut. No por el Estatut en sí, sino por todo lo que genera.

  1. No puede ser que un Estatut sea tan difícil de interpretar en su constitucionalidad. No puede ser que se pueda cuestionar si es nación o no. Sí, la Constitución habla de la nación española, ¿pero acaso no habla también de las "nacionalidades" que componen el país? No hay discusión que quepa. Si no les gusta que Cataluña se llame nación, que se lo hubiesen pensado hace treinta años. Pero de ser yo magistrado del Constitucional, no me quedaría más remedio que admitir este término en el Estatuto. ¿Me gusta? En absoluto. Pero no hay inconstitucionalidad que valga. Lo que hay es desinformación.
  2. Por lo mismo, si el castellano es la lengua de todos los españoles, no hay excusa que valga para que se le de menos importancia institucional que al catalán. Esto no es cosa del Estatuto catalán: ya venía pasando de antes, aquí y en el resto de comunidades bilingües. Lo que pasa es que este tribunal de chiste ya aceptó leyes de discriminación positiva en lo lingüístico, de modo que no hay vuelta atrás. De nuevo, que lo hubiesen pensado hace treinta años.
  3. Si existe nación, también pueden existir los símbolos nacionales. Otro artículo que yo admitiría por constitucional e insisto, tampoco me gusta. Pero esta gente no debe opinar, debe interpretar, y estamos consintiéndoles lo primero. Es de república bananera perdida.
  4. Mucha más gente que la que votó a favor del Estatuto fue la que apoyó la Constitución, y aquí, señores, no admito eso de la "voluntad de los catalanes", porque hasta donde sé también fue su voluntad en la Carta Magna, a la que dieron mayor dignidad que a cualquier estatuto futuro. De modo que eso de "no se puede contradecir la decisión del pueblo" me la trufa hablando el plata. Es demagogia cutre que no servirá conmigo.
  5. Más les sigo, más me gusta CiU. No porque todo lo que opinen esté bien, sino porque son coherentes. Cuánto lo hecho en falta en el resto de partidos, pero bueno, esto sólo era un apunte final.