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Los videojuegos de mi vida

Mi Play Station 2 las hace de aburrido DVD. En Madrid no tengo ni un sólo videojuego, y los que tenía poco van a hacer en un cajón de mi ciudad natal. Cuando echo una partida es raro que no me aburra antes del cuarto de hora. Sacando cuentas, no creo que haya jugado ni sesenta minutos entre los últimos cinco años.
En realidad no fue siempre así. Si ahora me canso de cualquier juego antes de probarlo unos segundos, de pequeño conocía todas las videoconsolas y hasta me compraba revistas especializadas del sector. Tuve la Game Gear, la Master System, la Mega Drive, la Game Boy Color y la Advance, la Dreamcast (que todavía prefiero a las otras), la Play Station 1, la 2 (que es mi reproductor de películas actual) y casi la 3, si cuenta que es de mi hermano y sólo la veo cuando hago una visita a Valencia. Ayer probé el Gran Turismo 5 -sólo di una vuelta y a tres kilómetros por hora. Más turismo que otra cosa- y aluciné con el circuito urbano de Madrid. Era puro realismo, incluso con las cafeterías auténticas por las que paso todos los días. Pero qué queréis que os diga: el avance de gráficos en las últimas generaciones de "maquinitas" no es ni la mitad de innovador que lo era antes. Ahora la lucha va por otros derroteros, y yo no tengo ningún entusiasmo en ponerme al día con la industria.
Recuerdo, eso sí, algunos juegos. Uno de mis favoritos es ChuChu Rocket!, que Sega regaló a todos los clientes que Dreamcast que lo pedían. No eran los gráficos sino el ingenio, un romperse el coco que el tiempo demostró que tenía mucho que hacer en los videojuegos. De la misma videoconsola me encantó Jet Set Radio, que mezclaba grafitis con patinaje sobre ruedas. Una pasada.
De la primera Play Station no puedo olvidar Metal Gear Solid, al que no pude resistirme. Lo jugaba a medias con mi hermano y no paramos hasta llegar al final. La segunda parte ya me cogió falto de ganas, que no pasé ni la primera escena. Creo que también influyó que cada vez era más torpe con el mando.
Caí en la primera generación de Pokémon, aunque las siguientes cada vez me pillaban más fuera. Me hubiese gustado probar Zelda, pero o no tenía la consola o el título no me resultaba atractivo. Mario era muy divertido -los de plataformas siempre fueron mis favoritos- pero siempre me quedé con ganas de jugar a los juegos más apetitosos, justo aquellos de los que no tenía la consola.
Ahora puedes jugar a videojuegos súper elaborados sin necesidad de maquinita. Basta con un buen móvil, pero ni por esas me engancho. Juego que descargo, juego que borro unas semanas después. No sé, ahora me resulta inconcebible dedicar mi tiempo a un videojuego. Siento que dejo muchas cosas sin hacer, cosas más importantes y urgentes, pero todavía leo con curiosidad los reportajes sobre las últimas ferias de videojuegos aunque sólo sea por saber. A veces veo títulos a los que me animaría a jugar siete minutos y los siete minutos los pasaría con la boca abierta, emocionado. Pero el aburrimiento caería sobre mí un instante después. Ya no estoy hecho de la misma pasta.

7 comentarios:

Javier Ruescas dijo...

Buah, para mí los títulos memorables de videojuegos son el Lemmings, Monkey Island, Toy Story (de mi Sega Mega Drive), Spyro the dragon, Pokemon y, por supuesto, el Zelda, que era como estar leyendo una novela de fantasía épica *___*!

Sibila dijo...

Jo, parece que has contado exactamente mi relación pasada y actual con los videojuegos. Eso sí, coincido más con los gustos de Javier.

Ausencia Silenciosa dijo...

A mis hermanos les encanta todo eso y me tocó aprender para sentirme incluida jaja! Recuerdo con cariño a Crash Bandicoot y a Spyro!

Un abrazo desde el silencio Cronista y un muy buen feliz año!

Ana dijo...

Yo nunca fui muy aficionada a los videojuegos. De pequeña sólo tuve la Game Boy Color y eso sí, era FANÁTICA de la primera generación de Pokemon (el amarillo para más señas). También tuve Harry Potter 1 y 2 y ahí se acabó. A mi hermano siempre le han gustado más, así que posteriormente pude probar algunos otros por él, casi todos de Pokemon xD También Spyro, Zelda, y por supuesto varios de Mario. Pero lo dicho, no soy muy aficionada a ellos aunque a veces tengo épocas en las que caigo y me da por empezar con alguno (y cuando empiezo, lo termino!)

Saludos!!

Fran dijo...

Te hago un poco la pelota aquí: http://eleszenario.blogspot.com/2011/01/el-cronista-de-salem.html

Jajaja! Un saludo!

Prigkinissa dijo...

Yo sigo siendo una viciada, por eso intento no isntalarme ningún videojuego y pasar el mono a base de minpartidas a juegos clásicos o "intelectuales" del móvil. Como tú dices, hay cosas más importantes (¡demasiadas!) a lass que dedicarles tiempo
Voy al lío:
Los mejores siempre fueron los de aventura gráfica: Monkey Island , Disc World Noir, Hollywood Monster.
Los de plataformas: el primer Mario Bros, Milk, Crash Bandicoot.
Los de construcción: Theme Hospital, Sims.

"Épicos": Final Fantasy 8 y 9, por supuesto, y el Héroes.
El Metal Gear Solid 2 me encantó, también.
Y los clásicos ( Dr Mario, Ice Climber,...) para jugar a dobles cuando los pillo por banda no me decepcionan años después.
Podría seguir y seguir... Tengo videojuegos asociados a cada etapa de mi vida.

Ricardo dijo...

buenas, te escribo esto aquí porque veo que tienes moderación de comentarios, no le des salida a este si no quieres. Pero es que hay cosas que me chocan mucho y tengo que decirlas (sin acritud)
Cuando dices "hecho una partida", es "echo", sin h.
Con h es el participio del verbo hacer.
Ale, un saludo.
(siento comentar para esto :P)