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Yo estoy con Sortu

Este blog, que otrora publicaba artículos de política un día sí otro también, hace tiempo que prefiere que lo hagan otros. No se trata de una repentina decepción ni que el asunto me aburra de pronto: es que desde que vivo en Madrid, hablo lo menos de política y lo que aquí escribo, es el poso de lo que hablo. Si no la hablo, no la escribo, así de simple. Ha tenido que venir Sortu para obligarme a regresar al ruedo.
Una introducción rápida para los que leen este blog desde fuera (que son unos cuantos) y los nacionales que se enteran de la actualidad por aquí (algo que me da escalofríos, pero procuraré ser más claro que los medios de comunicación): Sortu es un nuevo partido político independentista vasco que se presenta a las elecciones locales del próximo mes de mayo. Como siempre, el resto de partidos se lanza a las listas en busca de la Apuesta de ETA de Esta Vez, por la tendencia de los terroristas a presentarse camuflados en cada convocatoria electoral, y el azar ha querido que en 2011 le haya tocado a Sortu. ¿Resultado? Que el partido no ha podido completar su inscripción. El Tribunal Supremo, dividido, ha votado que se trata de ETA camuflada. La votación no ha sido unánime, pero al caso es lo mismo.
Con Sortu me he tomado más molestias que con los libros malos que llegan a mis manos. No he leído las diez primeras páginas del informe, ni las cincuenta, sino que lo he leído de cabo a rabo. Me he empollado el informe del Tribunal Supremo (que no me resultó tan sencillo de encontrar) para ver si de verdad existen motivos para la no legalización del partido, y lo que he encontrado es nada. Papel mojado. Brindis al sol. Un trabajo de juntaletras que escribe mucho pero no dice nada. Una zancadilla al Estado de Derecho que tanto presumen de defender y que se supone que es ETA, y sólo ETA, la que quiere destruir. Con esto vemos una vez más que no hace falta querer destruir un Estado para desprestigiarlo (y por lo tanto, debilitarlo) con cada decisión digna de república bananera. Irónicamente, lo que acusan a ETA de hacer.
Pero hablaré más claro: no creo que el informe del Tribunal Supremo pruebe nada cuando dice que Sortu es la continuidad de ETA. Por supuesto que lo dice, pero su afirmación queda en la mera hipótesis, y se pierde por los mares de la duda cuando se trata de aportar pruebas. Cuando se desengrana el informe, uno se sorprende con la cantidad de vueltas que da sobre la misma idea: que en documentos incautados años atrás, ETA marcaba una hoja de ruta que pasaba por las instituciones. Pero no aporta nada más, y aquí terminan las "conexiones" entre el grupo terrorista y Sortu. A la hora de vinculaciones, el texto prefiere repetir una y otra vez lo mismo, a falta de argumentos. Por qué tiene que ser Sortu la continuadora y no el Partido de los Tuiteadores o el del Olentzero, es algo que deja a la imaginación.
A falta de conexiones probadas, servidor se toma la molestia de leer la Ley de partidos, al menos la parte referente a terrorismo. Y el resultado no es más esperanzador que con el caso anterior: en este aspecto, exige que se condene la violencia y que los miembros del partido no tengan ninguna incapacidad para presentarse a un cargo electoral. Sortu dio la primera sorpresa cuando todos los titulares en su fundación eran personas con el historial limpio. Fue entonces cuando los medios y partidos se lanzaron a degüello exigiendo una condena al terrorismo, convencidos de que este escollo bloquearía una vez más la legalización de la mascarada de ETA. Nueva sorpresa: Sortu condenó la violencia. Para mí lo hizo con  la claridad del agua. Para otros no fue suficiente. Pero ¿qué no lo es? ¿La condena... o la ley que ellos mismos promulgaron? La condena del terrorismo tardó semanas en llegar, pero llegó de manera tajante (incluso días después, cuando se conoció una tentativa de asesinato a lehendakari, Sortu volvió a condenarlo ¡y hablamos de una tentativa, no de un atentado! sin que le preguntasen). Si el problema es que la ley se ha quedado corta para las cortas miras de los políticos de Madrid, en ese caso lo que tienen que hacer es espabilar por modificar su ley, y no reinventársela (pues la interpretación no puede ser más clara) para tumbar a quien la cumple. Es esperpéntico revisar las hemerotecas y recordar todas las veces que dijeron eso de «¡Que condenen el terrorismo si quieren estar en las elecciones!». Ni a quien lo hace le dejan. Todavía no he visto que ilegalicen partidos por promover la xenofobia u homofobia, tan punible, a ojos de la ley, como la promoción del terrorismo. Pero cuidado, respeto, que estamos en un país que presume de potencia mundial.
Tampoco han podido encontrar rastros delictivos en los nombres de los estatutos de Sortu. Y la gente dice «¡Pero son lo mismo!», pero ser lo mismo (incluso si lo fuesen) no significa ser los mismos. La ley no prohibe la inscripción de partidos para amigos, conocidos o vecinos de. De nuevo, su legislación se les ha quedado corta. Está claro que les gustaría que las prohibiciones se extendiesen a allegados y simpatizantes, ahora que sus previsiones se desbaratan. Sin embargo, de nuevo es Sortu quien supuestamente no cumple la ley. ¿Seguís bien la comedia? ¿Pasamos a la conclusión?
No sé si Sortu es o no es ETA. Lo que nuestra justicia deja claro es que no lo puede demostrar. Si es ETA, será la primera vez que crea un partido con todas los requisitos de la ley (a falta de que los de arriba la cumplan), algo impensable hace años. Si no se demuestra, estamos cometiendo un atropello democrático que seguramente llegará al tribunal europeo donde se obligará a España a pagar una compensación abismal, como ya ha ocurrido en el pasado (cuando la justicia clausuró un diario u Otegui y las injurias al Rey). Si con esto pretendemos que ETA no se financie con el dinero del Estado, estamos entrando al panteón de los idiotas por la puerta grande: bonita compensación la que tendremos que (volver a) pagar.
La gente, cuando suelto todo esto, me pregunta: «¿Pero de verdad lo crees? ¿Que Sortu no es ETA?». No importa lo que crea yo o los demás. En un Estado de Derecho, lo que prima es lo que se puede demostrar. Si los instrumentos de la justicia bloquean la inscripción de Sortu sin pruebas y sólo con hipótesis, es una posibilidad de dos: o juegan al Adivina quién sin mirar el tablero, algo indigno de un país serio; o lo que me preocupa más: que sí tengan pruebas de que Sortu es ETA, pero que esas pruebas no sean legalesy por lo tanto no se puedan mostrar a la luz. Irrefutables para los que las han visto, pero inconfesables a los ojos de la ley (su ley). No sé qué me da más miedo. Que os sean leves las elecciones.

5 comentarios:

Merystark dijo...

Te acabo de leer en tuiter y bueno, no comenté antes porque no voy a aportar nada nuevo, pero te dire dos cosas, una, que parece mentira que seas de aquí, si todo funciona igual (aunque quizás no lo hayas podido comprobar como en este caso), a veces los límites entre lo que esta bien y lo que esta mal son un poco difusos y la gente va de una parte a otra sin saberlo (o si). Por otro lado, no dejes de hacer estas cosas, este tipo de entradas, no todos tenemos los conocimientos para poder hacer un análisis de este tipo y esta claro que desde los grandes medios de comunicación no nos lo van a explicar ni aclarar para que lo entendamos.

Alehop dijo...

Lo que no consigo entender es como en un tema como la ilegalización de partidos no se toman decisiones unánimes. No digo que tenga que ser obligatorio, lo que digo es que o está vinculado con ETA o no está vinculado. No creo que sea un tema que preste a subjetividades. Por eso no entiendo el por qué de la falta de unanimidad. En fin!

Anónimo dijo...

Bildu, Sortu... yo soy muy, muy escéptica y apostaría algo a que ETA anda detrás. Porque ha vuelto otro Alto el Fuego sospechoso (a nada de las elecciones), porque ETA, por primera vez, ha suspendido el impuesto revolucionario... Mucho está moviendo el culo para parecer que la tregua esta vez sea de verdad. Será que tiene otro interés. Y como dos más dos son cuatro, o eso dicen, ese interés tiene todas las papeletas de ser Bildu o Sortu.

El otro día estuve con los de UPyD, que fíjate, a estas alturas de la vida aún no había coincidido con ellos, y prácticamente me soltaron lo que yo pensaba palabra por palabra, me asusté y todo. Ahora, que razón no te falta: supuestamente no hay nada objetivo para creer que sea un instrumento de ETA. Todo son suposiciones.

¿Deberían o no estar en las elecciones? No lo sé. La justicia dice que no. Y lo hace sin ser unánime. Veremos la reacción de ETA.

Anónimo dijo...

Umm tengo un lío terrible en la cabeza, y no ver nunca la tele es su causa, ¿el partido que han ilegalizado se llama Sortu, Bildu, o es que hay dos? ¿Y han sido los dos ilegalizados? ¿Y tú hablas de Sortu o de Bildu?

Angel dijo...

Han ilegalizado Sortu.
Bildu ha salido a las instituciones y con él la más pura ETA. Se ha llevado San Sebastián y otras.
Conclusión: ETA conquista el país vasco políticamente, y los tontos del Gonierno ni siquiera se dan cuenta.
¡Esta España...!