Header

Google+ Badge

La elegancia del dictador

La cartelería propagandística es lo único de lo que pueden presumir las dictaduras. Aunque tengo que alabar todos los estilos, no sea que alguien me acuse de ser comunista o nazi por admirar el arte de sus carteles. Los hay que han tenido que dimitir de sus cargos por comentarios parecidos, aunque eso nunca ocurre en España. En España nadie dimite.
 

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece que uno de los carteles, el que pone genralisimo, no pertenece a ninguna dictadura...

Anónimo dijo...

Me parece que uno de los carteles, el que pone genralisimo, no pertenece a ninguna dictadura...

Príncipe Zafiro dijo...

El de la calavera no lo entiendo :S

Si es español, ¿que hacía el ministerio franquista?

Un saludo. Por cierto, sigo tu blog y su contenido me gusta mucho ;D

Estelwen Ancálimë dijo...

Ciertamente, los carteles son hermosos desde un punto de vista estético, y tienen cierta "fuerza" evocativa (al fin y al cabo, están diseñados por los ministerios de propaganda justamente para eso; para provocar una impresión favorable en el espectador). Me parece que esos diseños son lo único bonito que tuvieron esos regímenes políticos...

Polivalente dijo...

Discúlpeme, pero Camps dimitió

Anónimo dijo...

Faltaría más que Camps no dimitiera... y lo hizo tarde, además. Bien que estuvo apurando el tiempo en el sillón hasta el último segundo.

Francisca dijo...

Me queda retumbando eso de lo único que pueden presumir las dictaduras es de su propaganda. ¿Será?
Algunos “Destacados Pensadores” dicen que para crear primero debes destruir. Por supuesto nada justifica las muertes, pero los cambios son necesarios para un futuro. No mejor, sino distinto
Es necesario un choque de ideas, un caos para construir o reconstruir y aprender. Así es la historia un constructo, la hacemos todos.
Yendo al grano ninguno de los anuncios de dictaduras es de mi gusto, es destacable su poder publicitario apelando a la masa de una manera directa, empleando la persuasión de manera “sigilosa” y quizás su “elegancia”. Solo eso-

- Acá también nos encantaría que dimitieran algunos…-

ana ryder dijo...

Son impresionantes.

Y sí, aquí no dimite ni el tato. En fin.